Cartas que infundieron esperanza a cinco activistas de derechos humanos

Desde hace 25 años, la campaña Escribe por los Derechos de Amnistía Internacional viene uniendo a distintas personas en la lucha por la justicia y la dignidad. Millones de ellas han cambiado la vida de otras a quienes habían privado de sus derechos humanos, y les han infundido esperanza en momentos de penumbra.

Extraordinarios seres humanos, simpatizantes de Amnistía Internacional, han escrito cartas tanto a quienes estaban viendo vulnerados sus derechos como a las autoridades con capacidad para impulsar el cambio.

En muchos casos, una simple carta ha marcado una enorme diferencia, al hacerles saber que había personas en todo el mundo que estaban luchando por ellas.

A continuación, cinco personas cuyos casos fueron incluidos en la campaña Escribe por los Derechos nos muestran, cada una, una carta que significó mucho para ellas…


Wendy Galarza

Wendy Galarza fue víctima de disparos tras haber asistido a un acto de protesta en Cancún (México). Casi perdió la vida cuando acudió a defender los derechos de las mujeres en su país. Aunque interpuso una denuncia contra la policía, la fiscalía tardó meses en admitir las pruebas complementarias que había presentado, incluida la ropa agujereada por las balas que llevaba puesta el día de la protesta. Mientras la causa continúa su curso, Wendy ha fundado un colectivo con otras personas que también fueron agredidas ese día.

En la edición de 2021 de la campaña Escribe por los Derechos, gente de todo el mundo se unió para exigir justicia y apoyar a Wendy.

Mujer de pelo castaño rizado sonríe a la cámara mientras sostiene sendas cartas vivamente coloreadas.
En la edición de 2021 de la campaña Escribe por los Derechos, gente de todo el mundo se unió para exigir justicia y apoyar a Wendy.

“Estas cartas son de mis favoritas, aunque ha sido difícil elegirlas de entre las muchas que recibí.”

“Una de las razones principales para es la esperanza que me infundió saber que mi caso había llegado a conocerse hasta en Taiwán, lugar del que procedían algunas de las cartas más creativas, escritas en su mayoría por adolescentes.”

“Esta carta en concreto me animó porque contenía un mensaje muy claro: nos recordaba que ‘nadie debe sufrir violencia de género’. Me impulsó a plantearme cuál era la razón fundamental por la que había asistido a la manifestación del 9 de noviembre de 2020: para alzar la voz y exigir justicia por el feminicidio de Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado en Cancún [estado de Quintana Roo].”

Carta manuscrita dirigida a Wendy Galarza, cuya autora afirma sentirse conmovida por su activismo.
Carta de una estudiante de 16 años de Taiwán.


“Me gustaría también dar las gracias a todas aquellas personas que escribieron cartas de apoyo; aunque suene a tópico, sus palabras me transmitieron fuerza moral y constituyeron un rayo de esperanza en el oscuro sendero hacia la justicia.”

Germain Rukuki

El 30 de junio de 2021, Germain Rukuki, defensor burundés de los derechos humanos, quedó en libertad tras haber cumplido más de cuatro años de una pena de 32 años de prisión. Había sido declarado culpable de varios cargos falsos relacionados con su trabajo de derechos humanos. Fue encarcelado antes de haber podido sostener en brazos a su hijo menor, nacido unas semanas después de su detención, en julio de 2017.

En 2020, durante la campaña Escribe por los Derechos, cientos de miles de personas de todo el mundo exigieron la liberación de Germain.

Hombre sonriente lee una carta.
Durante la campaña Escribe por los Derechos de Amnistía Internacional, la membresía de 37 países emprendió más de 436.292 acciones de solidaridad con el defensor burundés de los derechos humanos.

“He elegido esta carta rosa que tiene dibujados un elefante, globos y un corazoncito color púrpura. Pero más que los dibujos, lo que me conmovió y me interpeló fueron las palabras. La frase ‘mantente fuerte’ me retrotrae de inmediato al momento de mi detención. Fue un momento muy difícil. Yo intentaba no derrumbarme, para salir de la casa sin alarmar a mi familia ni a mi entorno. En el fondo, sentía que era una despedida, como si no los fuera a ver nunca más. Pero no quería que se notara, y conseguí disimularlo.”

“En ese momento, me sentí de verdad fuerte y, tal vez, en cierto modo extraordinario. Me quedo con las palabras ‘fuerte’ y ‘extraordinario’, que me devuelven a todo aquello por lo que pasé ese día y durante mi detención.”

Hombre con carta rosa en las manos.
“Lo que me conmovió y me interpeló fueron las palabras”, afirmó el defensor de derechos humanos Germain Rukuki al recibir esta carta de apoyo.

“No ha sido fácil elegir una carta. Para mí, todas las cartas son importantes. Las recibí tras mi liberación. En la cárcel no me permitían recibir cartas ni postales, pero era plenamente consciente de la campaña Escribe por los Derechos de Amnistía Internacional, y las autoridades vieron la ola de solidaridad internacional.

“Algún día, me gustaría crear una obra de arte con todas estas cartas, postales y mensajes. Cada una de ellas ocupa un sitio en mi corazón.”

Magai Matiop Ngong

Magai Matiop Ngong era un escolar de 15 años cuando fue condenado a muerte por asesinato en 2017, en Sudán del Sur. Magai afirmó ante el tribunal que la muerte había sido accidental, y que él no era más que un niño. Pese a ello, fue procesado por asesinato punible con la pena capital, sin acceso a asistencia letrada. Durante la edición de 2019 de la campaña Escribe por los Derechos se emprendieron más de 700.000 acciones en favor de Magai, y en marzo de 2022 el Tribunal Superior resolvió que, dada su edad en el momento de la condena, debía quedar en libertad.

Hombre con carta roja en las manos.
En 2019, durante la campaña Escribe por los Derechos se emprendieron más de 700.000 acciones en favor de Magai.

“De todas las cartas que recibí durante la campaña Escribe por los Derechos, ésta es la que se me quedó más grabada. Joy no tenía más que 19 años, pero decidió creer en mi futuro cuando yo mismo luchaba por creer en él. No alardeaba de entender todo aquello por lo que yo había pasado; simplemente, me recordaba que no estaba solo.

“Era una desconocida que no sabía nada de la persona en la que yo me iba a convertir y, sin embargo, creía en mi futuro, cuando mi futuro, en sí mismo, era incierto. Hoy día, sus palabras me recuerdan que, a veces, un poco de esperanza de una persona puede mantener a otra viva por dentro.

Carta de Joy a Magai.
En esta carta, Joy expresa su apoyo a Magai.

“Hoy, tras haber sobrevivido a ese capítulo de mi vida y haber conseguido vivir el futuro en el que ella creía, sus palabras tienen incluso más fuerza. Ella creía en un futuro que no podía ver. Ahora, yo estoy viviendo ese futuro.”

Bernardo Caal Xol

Bernardo Caal Xol, maestro y activista ambiental guatemalteco, trabajó incansablemente para defender a las comunidades afectadas por proyectos hidroeléctricos en el río Cahabón (norte de Guatemala). En noviembre de 2018 fue condenado a más de siete años de prisión por cargos falsos presentados con el propósito de impedir su trabajo de derechos humanos. Durante la campaña Escribe por los Derechos de 2021 se emprendieron más de medio millón de acciones en favor de Bernardo, que quedó en libertad en marzo de 2022.

Bernardo Caal Xol, maestro y activista ambiental guatemalteco, trabajó incansablemente para defender a las comunidades afectadas por proyectos hidroeléctricos en el río Cahabón (norte de Guatemala). En noviembre de 2018 fue condenado a más de siete años de cárcel. Durante la campaña Escribe por los Derechos de 2021 se emprendieron más de medio millón de acciones. Quedó en libertad en marzo de 2022.

“La estudiante me cuenta que, en Canadá, tienen muchos ríos y lagos. Me encanta saber que ahí los cuidadn y los protegen. Estar en prisión es doloroso, es una tortura. Pero la estudiante me asegura que soy un hombre fuerte e inteligente, y que merezco todos los ríos del mundo. Ya no se siente el dolor de la cárcel, porque ella me dice que soy fuerte y me otorga un premio: ‘Me merezco los ríos del mundo’.

Cartas manuscritas dirigidas a Bernardo Caal Xol, con coloridos dibujos de ríos y campos.
Cartas manuscritas dirigidas a Bernardo Caal Xol, con coloridos dibujos de ríos y campos.

“Ella me da si inspiración: quiere ser abogada en el futuro ‘porque siente las injusticias al conocer mi caso’. A Marguerite le indigna la criminalización del Estado de Guatemala contra mi persona, escribe una carta muy profunda.”

Panusaya “Rung” Sithijirawattanakul

Rung, que significa “arcoíris” en tailandés, empezó a ser políticamente activa cuando cursaba estudios universitarios de sociología y antropología en la capital, Bangkok. A lo largo del año 2020, tuvo la valentía de participar en las protestas por el cambio político y social. En agosto, se había convertido ya en una de las dirigentes de las protestas. Acusada de provocar disturbios, en marzo de 2021 la detuvieron y pasó 60 días en prisión. Las autoridades le denegaron la libertad bajo fianza en seis ocasiones. Ella las desafió con una huelga de hambre que duró 38 días, y fue liberada el 30 de abril de 2021. Rung se enfrenta a decenas de cargos y, si es declarada culpable, a cadena perpetua. En la actualidad, vive en el exilio, fuera de Tailandia.

El caso de Rung fue incluido en 2021 en la campaña Escribe por los Derechos, durante la cual personas de todo el mundo pidieron su libertad y le enviaron postales y cartas de solidaridad.

Mujer joven con ramo de flores rosas sentada en banco rosa.
El caso de Rung —que significa “arcoíris” en tailandés— fue incluido en 2021 en la campaña Escribe por los Derechos, durante la cual personas de todo el mundo pidieron su libertad y le enviaron postales y cartas de solidaridad.

“Todas las cartas que me escribieron y me mandaron cuando estaba en la cárcel significaron mucho para mí. Cada mensaje manuscrito, cada dibujo, cada color pintado en aquellos folios tamaño cartel me infundieron un sentimiento de esperanza. Me recordaron que no estaba sola en el movimiento del que formaba parte.”

“Cuando estás en prisión, es increíble lo difícil que resulta concebir la esperanza. Mirara adonde mirara, todo era gris y blanco, y reinaba una sensación de desolación en una pequeña celda cuadrada atestada de personas desconocidas. Sus cartas llevaron a mi vida algo del color del exterior, y devolvieron un poco de luz a mi corazón. Me recordaron que, más allá de las paredes de aquella cárcel, seguía habiendo gente que me veía, que sabía por lo que estaba pasando y que me apoyaba.”

“Todas aquellas cartas que me llegaron no sólo me transmitieron fuerza, sino que también informaron con contundencia a los poderosos de que el mundo estaba observando lo que pasaba en Tailandia. Estaban observando lo que me estaban haciendo a mí y a los y las estudiantes que habían salido a la calle a exigir cambios. Creo que esa atención y presión internacional fue uno de los factores que, en última instancia, contribuyeron a que me concedieran la libertad bajo fianza, derecho del que debería haber disfrutado desde el principio.”

Rung ojea las cartas, postales y mensajes de solidaridad que recibió en respuesta a la campaña Escribe por los Derechos de Amnistía Internacional en 2021.

“En la actualidad, aunque haya tenido que irme de Tailandia y viva en el exilio, sigo recordando y estando profundamente agradecida a todas las personas que me ayudaron, que escribieron cartas, que realizaron dibujos, que colorearon una hoja de papel y me enviaron esos rayos de esperanza, que atravesaron los muros de la cárcel hasta llegar a mí.”

“Quizá para quien la escribió no era más que una carta. Pero para mí, que la recibía un día en que era imposible vislumbrar la esperanza, esa carta significaba más de lo que puedan llegar a imaginar. Además, me he enterado de que, incluso ahora mismo, la gente sigue mandándome cartas a la oficina de Amnistía Internacional Tailandia. Sinceramente, no puedo expresar con palabras lo que eso me hace sentir.”

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