Ante el anuncio de que Novaya Gazeta, uno de los últimos periódicos independientes de Rusia, pondrá fin a su actividad el 9 de noviembre, Denis Krivosheev, director adjunto de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central, ha manifestado:
“El cierre de Novaya Gazeta es una pérdida terrible para todas las personas que recurren al periodismo de investigación independiente para descubrir la verdad en Rusia. Este periódico de larga y reputada trayectoria lleva años sufriendo presiones crecientes del Estado, incluidos procesamientos, registros y ataques a miembros de la plantilla. Han matado a sus periodistas por hacer su trabajo. Su sitio web ha sido bloqueado y su registro oficial cancelado, y el mes pasado fue calificado de “agente extranjero”.
“El golpe definitivo ha sido un aviso de desalojo que exige a la redacción desocupar sus instalaciones, sumado al hecho de no poder recibir donaciones por Internet. Aunque estas medidas han sido adoptadas por actores no estatales, no cabe duda de la intervención de las autoridades. Su campaña depredadora, ejercida durante décadas, ha causado la aniquilación casi total de los medios de comunicación libres en Rusia y, ahora, de su representante más conocido y reputado.
“Las autoridades rusas deben poner fin de inmediato a su persecución de los medios de comunicación independientes, entre ellos Novaya Gazeta, y abolir la legislación que reprime la libertad de expresión e impone la censura. Los periodistas deben poder trabajar sin miedo al hostigamiento, el procesamiento o la violencia.”
La campaña depredadora de las autoridades, ejercida durante décadas, ha causado la aniquilación casi total de los medios de comunicación libres en Rusia y, ahora, de su representante más conocido y reputado.
Denis Krivosheev, director adjunto de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central
Información complementaria
El 30 de octubre, Novaya Gazeta anunció que pondría fin a su actividad el 9 de noviembre con el cierre de su oficina en Moscú, donde la plantilla llevaba 29 años trabajando, después de que sus arrendadores dijeran a la sala de redacción que desocupara las instalaciones. La declaración editorial decía que el periódico había sido privado de los medios necesarios para funcionar, incluido el acceso a su sistema de donaciones, debido a la falta de disposición de las entidades financieras a darle servicio desde que todos los miembros de su equipo editorial fueron calificados de “agentes extranjeros” el 4 de septiembre de 2026.
Tras la invasión en gran escala de Ucrania emprendida por Rusia en febrero de 2022, las autoridades bloquearon los recursos en línea de Novaya Gazeta y despojaron al periódico de su registro oficial. El 9 de abril de 2026, agentes del Comité de Investigación registraron la redacción durante 13 horas en relación con una causa penal que implicaba presunto “acceso ilegal a información digital” y “uso ilegal de datos personales”. El periodista de investigación Oleg Roldugin fue arrestado en relación con la causa y más tarde sometido a arresto domiciliario. El 15 de octubre, los agentes registraron el domicilio del redactor jefe Sergei Sokolov.


