Rusia continuó su guerra de agresión contra Ucrania. Se intensificaron las restricciones de los derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica, así como la censura en Internet. Persistían las violaciones del derecho a la libertad de religión o de creencias. Se utilizó la legislación para reprimir a disidentes. La detención arbitraria por cargos falsos, sumada a la ausencia de investigaciones independientes e imparciales y a los juicios sin garantías, seguía siendo un rasgo distintivo de los sistemas de justicia y aplicación de la ley. La tortura y otros malos tratos eran endémicos y se cometían casi con total impunidad. Las personas detenidas soportaban condiciones inhumanas o degradantes. La mayoría de los niños y niñas migrantes no estaban escolarizados debido a restrictivos requisitos. Las personas LGBTI seguían estando fuera de la ley y se reprimía la cultura queer. La violencia de género en el ámbito familiar continuó ausente de la agenda legislativa. Más autoridades regionales introdujeron barreras al aborto. Las consideraciones económicas primaron sobre la obligación de actuar contra el cambio climático.
Leer másRetiene la pena de muerte en la legislación pero no ha llevado a cabo ejecuciones en al menos 10 años
Herramientas de campaña que se pueden emplear para intervenir con carácter de urgencia y defender los derechos humanos de alguien.
Informes, documentos informativos, declaraciones, contribuciones escritas para OIG y otros recursos de los equipos de investigación de Amnistía.