Más del 70% de la población vivía por debajo del umbral de pobreza. Las fuerzas de seguridad sometieron a personas consideradas críticas con el gobierno a detenciones y reclusiones arbitrarias, así como a desaparición forzada. Continuaron los informes de tortura y otros malos tratos, mientras que los autores gozaban de impunidad por abusos tanto pasados como recientes. Las condiciones de reclusión seguían siendo nefastas. Se siguió reprimiendo la disidencia pacífica y se amenazó al periodismo independiente. El personal de los medios de comunicación fue objeto de acoso e intimidación persistentes y se enfrentó a obstáculos legales. Se restringieron severamente los derechos a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica, especialmente en torno al período electoral. Aunque aumentó la representación femenina en el Parlamento, las niñas y las mujeres no gozaban de protección adecuada contra la violencia de género, que estaba muy extendida.
Leer másNo aplica la pena de muerte para ningún delito
Herramientas de campaña que se pueden emplear para intervenir con carácter de urgencia y defender los derechos humanos de alguien.
Informes, documentos informativos, declaraciones, contribuciones escritas para OIG y otros recursos de los equipos de investigación de Amnistía.