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Irán debe poner en libertad o juzgar a los excursionistas recluidos sin cargos desde hace un año

Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades iraníes que pongan en libertad a tres ciudadanos de Estados Unidos que están recluidos sin cargos ni juicio desde hace un año.Shane Michael Bauer, Joshua Felix Fattal y Sarah Emily Shourd fueron detenidos por fuerzas iraníes cuando caminaban por la zona fronteriza entre Irak e Irán el 31 de julio de 2009.“Un año después de su detención, parece claro que las autoridades iraníes carecen de una base sólida para enjuiciar a estas tres personas, y tememos que puedan estar recluidas a causa de su nacionalidad”, ha afirmado Malcolm Smart, director del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.“Si es así, deben ser puestas en libertad de inmediato y permitírseles salir de Irán.”“Si no van a ser liberadas, deben ser acusadas formalmente de delitos comunes reconocibles y ser juzgadas de acuerdo con las normas internacionales relativas a juicios con las debidas garantías.”Las autoridades iraníes sostienen que estas tres personas planeaban llevar a cabo “actos de espionaje” en Irán. Sus familias y el gobierno de Estados Unidos niegan esta afirmación, y los tres detenidos no han sido acusados formalmente.La pretensión iraní de que los tres excursionistas fueron detenidos tras entrar accidentalmente en Irán fueron cuestionadas por el semanario informativo estadounidense The Nation, que afirmó que disponía de declaraciones de testigos presenciales que afirmaban que fueron capturados en Irak por miembros de la Guardia Revolucionaria Iraní y llevados por la fuerza a Irán.Declaraciones de altos dirigentes iraníes –incluido el presidente Mahmud Ahmadineyad, en febrero de 2010– parecen indicar que estas tres personas podrían haber sido detenidas para presionar al gobierno de Estados Unidos y para obtener concesiones diplomáticas.“Si esto es así, la continuidad de la detención de estas tres personas equivaldría a toma de rehenes y constituiría un abuso muy grave contra los derechos humanos", ha afirmado Malcolm Smart.Un año después de su detención, el hecho de que las autoridades iraníes no hayan acusado formalmente a estas personas de entrada ilegal en Irán o de delitos más graves, como espionaje, ha alimentado las especulaciones de que las autoridades iraníes las tienen recluidas como baza para negociaciones.“Creemos que su interrogatorio terminó hace varios meses, por lo que si se hubiera considerado la posibilidad de presentar cargos graves, éstos deberían haber sido presentados ya.”Los tres detenidos están recluidos en la prisión de Evin, Teherán. No se les permitió telefonear a sus familias hasta varios meses después de su detención, pero en mayo de 2010 los trasladaron a un hotel de Teherán y se les permitió reunirse con sus madres, que habían viajado a Irán desde Estados Unidos.No se ha permitido el acceso de estas tres personas a un abogado iraní designado por sus familias para que las represente, y desde el pasado mes de abril no se les permite recibir visitas de funcionarios de la embajada de Suiza, que representa los intereses consulares de Estados Unidos en Irán.Las familias de dos de los detenidos, Sarah Shourd y Shane Bauer, afirman que tienen problemas de salud que requieren vigilancia regular.“Debe permitirse el acceso inmediato de las personas detenidas a su abogado, la reanudación del acceso consular y el contacto con sus familias, así como la atención médica o el tratamiento que puedan necesitar”, ha afirmado Malcolm Smart.“Las autoridades iraníes deben poner en libertad sin demora a estos tres ciudadanos estadounidenses y permitirles que salgan de Irán a menos que se enfrenten a delitos comunes reconocibles y sean juzgados sin demora y con de conformidad con las normas internacionales reconocidas sobre juicios con las debidas garantías.”