Con motivo del juicio de los defensores de los derechos humanos Tommy Olsen y Panayote Dimitras el 6 de octubre en Rodas, encausados en relación con su trabajo de ayuda a las personas refugiadas y migrantes, Dinushika Dissanayake, directora regional adjunta de Amnistía Internacional para Europa, ha declarado:
“Los cargos penales formulados contra Panayote Dimitras y Tommy Olsen son un flagrante uso indebido de la legislación contra el tráfico ilícito de migrantes y no están respaldados por pruebas. A ambos se los ataca por su trabajo de documentación de violaciones graves de derechos humanos contra personas migrantes y refugiadas”.
“Las autoridades griegas tienen un largo historial de persecución de quienes defienden los derechos humanos y de criminalización del trabajo en favor de estos derechos, pero esto representa un nuevo mínimo. Por primera vez, se envía a juicio a personas que trabajan por los derechos humanos para ayudar a la gente a acceder a procedimientos de solicitud de asilo. Interpretar esto como ‘tráfico ilícito de migrantes’ no es solo una distorsión del derecho internacional y nacional, sino una peligrosa difamación de la valiosa labor de las ONG”.
En julio de 2021, Dimitras y Olsen asistían a personas que buscaban asilo en la isla de Kos, lo que incluía ayudarlas a acceder al procedimiento de asilo. También documentaban y denunciaban casos de devolución sumaria por parte de las autoridades griegas: la práctica ilegal y a menudo violenta de devolver a personas sin el debido procedimiento al otro lado de la frontera de la que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha declarado culpable a Grecia.
Las autoridades acusan a Dimitras y Olsen de establecer una organización delictiva y de participar en ella, y de facilitar conjuntamente la “entrada ilegal” y la “estancia ilegal” en Grecia de nacionales de terceros países. Basándose en la información de que dispone Amnistía Internacional, nada hay que indique que el trabajo de Dimitras y Olsen fuera más allá de las actividades legítimas de asistir a personas para que ejercieran legalmente sus derechos humanos y documentar la situación.
Si son declarados culpables, podrían ser condenados hasta a 20 años de prisión.
Tommy Olsen ha dicho: “Cuando quienes defienden los derechos humanos pueden ser objeto de enjuiciamiento penal por documentar lo que ocurre en las fronteras de Europa mientras continúan con impunidad las devoluciones sumarias y otras violaciones graves de derechos humanos, se transmite a todas las personas que hacen este trabajo un mensaje contundente: guardad silencio si no queréis que os procesen también”.
Panayote Dimitras ha declarado: “Este enjuiciamiento tenía como único fin hostigarnos y limitar considerablemente nuestro trabajo de documentar violaciones de derechos humanos en las fronteras de Grecia. Me ha estigmatizado y, durante más de tres años, me ha impedido viajar al extranjero a proseguir nuestra defensa de los derechos humanos en el ámbito internacional”.
“Los cargos formulados contra Olsen y Dimitras transmiten el mensaje alarmante de que ayudar a personas que necesitan protección a ejercer sus derechos puede ser malinterpretado como complicidad en el tráfico ilícito de migrantes. Esto no solo perjudica a las personas refugiadas y migrantes que han emprendido peligrosas travesías por mar, pues desalienta prestarles asistencia, sino que tiene un efecto disuasorio en la sociedad civil en su conjunto”, dijo Dinushika Dissanayake, de Amnistía Internacional.
Información complementaria
Tommy Olsen es un defensor noruego de los derechos humanos que en 2017 fundó la ONG Aegean Boat Report para monitorizar las llegadas a las islas griegas y documentar violaciones de derechos. Panayote Dimitras es el administrador jurídico y representante de la ONG Observador Griego de Helsinki, organización que documenta la violencia y los discursos racistas, incluidas las devoluciones sumarias de solicitantes de asilo a manos de funcionarios griegos encargados de hacer cumplir la ley en las fronteras.
Desde 2023, las autoridades griegas imponen medidas cautelares muy onerosas a Dimitras que incluyen la prohibición de salir del país, la obligación de presentarse periódicamente en una comisaría de policía y el pago de una fianza de 10.000 euros.
Tommy Olsen vive actualmente en Noruega. Este mismo año, las autoridades noruegas desestimaron la solicitud de extradición formulada por Grecia, declarando que las acciones por las que Olsen había sido enjuiciado en Grecia no son ilegales en Noruega y que la extradición representaba un riesgo real para el derecho a la libertad de expresión de Olsen.
Amnistía Internacional ha puesto de relieve en más de una ocasión las deficiencias de las leyes griegas contra el tráfico ilícito de migrantes, señalando que la legislación está redactada en un lenguaje general y poco preciso, y no protege adecuadamente a quienes defienden los derechos humanos y a los actores humanitarios del enjuiciamiento penal.
Si desean más información, pónganse en contacto con [email protected]
Otros recursos:
- Aegean Boat Report and Greek Helsinki Monitor – Ελληνικο Παρατηρητηριο των Συμφωνιων του Ελσινκι – Human rights in Greece and beyond
- Amnistía Internacional: Europe: Punishing compassion: Solidarity on trial in Fortress Europe
- Amnistía Internacional: La solidaridad a juicio: En Europa se criminaliza a quien ayuda a las personas refugiadas y migrantes


