En respuesta a la detención del agricultor palestino y defensor de la tierra Ghassan Najjar por el ejército israelí el 27 de octubre, durante una incursión practicada antes del amanecer en el pueblo de Burín —al sur de Nablús, en el norte de la Cisjordania ocupada—, Erika Guevara Rosas, directora general de Investigación, Incidencia, Política y Campañas de Amnistía Internacional, ha declarado:
“Las autoridades israelíes deben liberar de inmediato a Ghassan Najjar, detenido únicamente por ejercer su activismo pacífico para proteger la cosecha de la aceituna en Burín. Agentes de los servicios de inteligencia israelíes habían amenazado de forma expresa con detener a Ghassan Najjar, cofundador de la Cooperativa Agrícola de Tierras y Cultivos de Burín, si no abandonaba su activismo, que abarca la organización comunitaria, el fomento de la ayuda mutua entre agricultores a través de la cooperativa, la celebración anual de un Festival de Cometas en la localidad y la dirección de numerosas iniciativas culturales. Ghassan Najjar venía sufriendo amenazas reiteradas desde el inicio de la cosecha de la aceituna, que se hicieron más frecuentes durante la semana previa a su detención.”
“La detención de Ghassan Najjar ilustra la devastadora doble amenaza que afrontan los agricultores palestinos y los defensores de la tierra: las restricciones militares israelíes y la violencia de colonos respaldada por el Estado les impiden acceder a sus tierras y recoger sus aceitunas, mientras las autoridades israelíes intensifican su campaña de represión contra quienes intentan proteger lo que queda de sus tierras mediante detenciones arbitrarias, amenazas e intimidación.”
“Un interrogador militar informó al abogado de Ghassan Najjar de que era probable que se le impusiera la detención administrativa, una táctica que las autoridades israelíes emplean de forma sistemática para castigar y perseguir a personas palestinas, manteniéndolas recluidas por tiempo indefinido, sin cargos ni juicio, sobre la base de pruebas secretas a las que no es posible acceder. En octubre de 2026, las autoridades israelíes mantenían a 3.101 personas palestinas en detención administrativa. Ghassan Najjar ya había pasado casi una década en prisiones israelíes, la mayor parte del tiempo en detención administrativa. Lo detuvieron por primera vez con apenas 15 años.”
“Al igual que el defensor palestino de los derechos humanos Ayman Bani Owda y muchísimas otras personas palestinas, Ghassan Najjar sufre el hostigamiento de un sistema judicial discriminatorio que ha desempeñado un papel fundamental en la legitimación y el mantenimiento del sistema israelí de apartheid y de su ocupación ilegal. Los Estados con influencia sobre Israel deben valerse de ella para presionar a las autoridades israelíes a fin de que pongan en libertad a todas las personas palestinas detenidas arbitrariamente, entre ellas Ghassan Najjar, y abandonen de una vez por todas el recurso a la detención administrativa.”
Información complementaria
Burín es una localidad palestina situada al sur de Nablús, en la Cisjordania ocupada. Desde hace más de dos décadas, sufre frecuentes ataques de colonos israelíes y reiteradas incursiones militares de las fuerzas israelíes, lo que afecta de forma considerable a la vida cotidiana y a los medios de subsistencia de sus habitantes. Entre estos incidentes, figuran ataques contra la población palestina residente y sus bienes, daños a terrenos agrícolas y restricciones al acceso de los agricultores a sus tierras, sobre todo durante la cosecha de la aceituna.
Además de su labor en la Cooperativa Agrícola de Tierras y Cultivos de Burín, Ghassan Najjar —de 36 años— es coordinador de la red Sumud, que presta apoyo a agricultores y pastores, también durante la cosecha de la aceituna. Actualmente permanece recluido en el centro de detención militar de Huwara.


