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Rusia: Activista presuntamente golpeado y violado por recitar poesía contra la guerra en Internet

En reacción a la noticia de que Artyom Kamardin había sido detenido y sometido a tortura, incluidos actos espantosos de violencia sexual, por parte de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley después de que el poeta y activista ruso publicara su lectura recitada en Internet de un poema contra la guerra, Natalia Zviagina, directora de Amnistía Internacional Rusia, ha declarado:

“Los detalles de la detención y tortura de Artyom Kamardin son horribles, incluso en relación con los pésimos niveles de derechos humanos que existen actualmente en Rusia. Parece que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley rusos consideran que gozan de impunidad absoluta para cometer todo tipo de violaciones de derechos humanos contra las personas se oponen a la guerra que Rusia libra en Ucrania. El mundo no debe apartar la mirada, sino recordar a las autoridades rusas que los y las responsables comparecerán ante la justicia por todos los crímenes de derecho internacional, incluidos los crímenes de guerra cometidos en Ucrania y las violaciones derechos humanos perpetradas en Rusia”.

Parece que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley rusos consideran que gozan de impunidad absoluta para cometer todo tipo de violaciones de derechos humanos contra las personas se oponen a la guerra que Rusia libra en Ucrania.

Natalia Zviagina, directora de Amnistía Internacional Rusia

“Los agentes policiales no ocultaron el hecho de que torturaron a Artyom Kamardin y lo obligaron, con señales claras de haber sido golpeado, a disculparse ante la cámara por publicar un vídeo de la lectura recitada de un poema contra la guerra. Después difundieron las ‘disculpas’ forzadas del activista por las redes sociales afines al Kremlin.”

“Las autoridades rusas deben poner en marcha de manera urgente una investigación efectiva, imparcial e independiente sobre las denuncias de tortura y otros malos tratos infligidos a Artyom Kamardin y otros activistas. Su negativa a hacerlo debería ser otra señal más dirigida a la comunidad internacional de la necesidad de desplegar todos los mecanismos nacionales, regionales e internacionales aplicables para garantizar que las personas responsables de estas violaciones de derechos humanos y otros crímenes de derecho internacional comparecen ante la justicia en juicios justos. Artyom Kamardin y todas las personas sometidas a tortura u otros malos tratos deben recibir toda la asistencia médica necesaria, y deben retirarse los cargos presentados contra ellos.”

Información complementaria

El 26 de septiembre de 2022, unos policías armados irrumpieron en el domicilio de Artyom Kamardin y su novia Aleksandra Popova, que fueron arrestados junto a su amigo Aleksandr Menyukov. Según informes, durante el registro —en el que no se permitió la presencia de su abogado—, los agentes policiales golpearon a Kamardin y lo violaron con una mancuerna. Según Aleksandra Popova, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley grabaron esos actos y la obligaron a ver el vídeo.

Luego, arrodillaron a Artyom Kamardin y lo obligaron a grabar un vídeo de “disculpa” por publicar una parodia de la lectura recitada del poema contra la guerra “Gloria a la Rus de Kiev; Novorrusia da asco”.

Aleksandra Popova declaró que ella también fue agredida verbal y físicamente por los agentes policiales, que al parecer le pegaron adhesivos en el rostro con pegamento extrafuerte, le arrancaron cabello y la amenazaron con una violación grupal. Posteriormente se le diagnosticó traumatismo craneal y hematomas.

A Artyom Kamardin le diagnosticaron conmoción cerebral, hematomas múltiples y otras lesiones, según su abogado. Las autoridades se negaron a hospitalizarlo y su estado de salud sigue siendo una incógnita en el momento de redactarse este texto.

Artyom Kamardin estaba considerado sospechoso en una causa por “incitación al odio o a la enemistad con amenaza de violencia” (artículo 282.2 del Código Civil ruso) junto con los activistas Nikolai Dayneko y Yegor Shtovba. Si son declarados culpables, podrían ser condenados hasta a seis años de cárcel.