3 formas de luchar por los derechos humanos en tu comunidad

Involúcrate a nivel local y ayuda a defender los derechos humanos a escala mundial.

1. Únete a un grupo local o inícialo

Organizar un grupo de activistas o incorporarte a un grupo en tu comunidad local es una forma estupenda de conocer a personas afines y de actuar sobre los temas que te importan. Los grupos locales pueden difundir las campañas de Amnistía poniendo mesas informativas en eventos musicales, bares o festivales. También puedes organizar actos públicos que sirvan para concienciar, recaudar dinero y animar a actuar sobre los temas importantes.

No duden nunca de que un pequeño grupo de ciudadanos y ciudadanas reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo; de hecho, es lo único que siempre lo ha conseguido.
Margaret Mead, antropóloga estadounidense

Si creas un grupo, intenta que haya reuniones mensuales y actividades periódicas como el envío de cartas a personas que sufren abusos contra los derechos humanos. Haz que cada miembro tenga una función acorde con sus habilidades o intereses. Por ejemplo, quienes hayan sido profesores o profesoras podrían ayudar a contactar con las escuelas; del mismo modo, los músicos o músicas podrían ayudarte con el panorama musical local. Por último, no olvides inspirar al grupo con películas, charlas, textos de Amnistía, conferencias e información sobre campañas.

2. Reúnete con políticos

Las campañas de Amnistía suelen conllevar tratar de presionar a los dirigentes que hemos elegido para que actúen. Nuestros representantes políticos pueden presentar temas en el Parlamento, hablar con los ministros sobre campañas y ayudar a crear presión internacional a favor del cambio. Si reunirte con ellos te da nervios, acuérdate del poder de Amnistía. Somos 7 millones de personas con más de 50 años de experiencia en trabajo de campaña por los derechos humanos. Los políticos lo saben y lo respetan.

Empieza con un correo electrónico o una carta, exponiendo claramente el tema y lo que quieres de ellos. Más que emplear un lenguaje emotivo, presenta datos objetivos, porque los abusos contra los derechos humanos ya hablan por sí mismos. Espera una semana, después llama por teléfono y concierta una reunión. Podrías incluso invitarlos a uno de tus eventos. Después de la reunión, llama por teléfono o envía un mensaje de correo electrónico para asegurarte de que hacen lo que dijeron que harían.

3. Organiza una acción creativa

Una acción callejera o una acción creativa impactante es una manera de asegurarte de que las autoridades y los medios de comunicación oyen tu llamamiento por el cambio. También es una excelente forma de ayudar a simpatizantes y voluntarios a comprender los temas. En primer lugar, piensa en el mensaje que quieres transmitir: sólo uno y sencillo. Como normalmente se trata de algo urgente, la gente tiene que poder entenderlo fácilmente para unirse. A continuación, imagina formas creativas de enganchar al público –piensa en los accesorios, disfraces y eslóganes para las pancartas–.

Sin duda, el aspecto más importante de una acción callejera o una acción creativa es la gente. Habla con activistas, miembros y otros grupos locales de Amnistía lo antes posible para que se sientan parte de la acción. Encomiéndales tareas –por ejemplo, necesitarás a alguien que haga de portavoz con los medios de comunicación, a alguien que se ocupe de los voluntarios y voluntarias y a alguien que haga las fotos–. También tendrás que promocionar tu acción en las redes sociales y asegurarte de que dispones de todo el material y equipo necesario (altavoces, carteles, pasquines, etc.).

Nuestro agradecimiento a: Jennifer Jaynes, secretaria de un grupo de Amnistía, Reino Unido; Randa Warda, coordinadora de un grupo de Amnistía, Sídney, Australia; Connie Chan, responsable principal de campañas de Amnistía Hong Kong.

Este artículo se publicó por primera vez en la revista Miradas, enero-marzo 2016.