Control de armas
© Amnesty International
Volver a Qué hacemos

Resumen

El 24 de diciembre de 2014 se convirtió en derecho internacional el Tratado (Internacional) sobre el Comercio de Armas (TCA).

El TCA implica que todos los Estados que lo han firmado deben ahora respetar unas estrictas normas sobre las transferencias internacionales de armas. Esta obligación contribuirá por fin a reducir el flujo de armas que alimentan sangrientos conflictos, atrocidades y represión estatal en todo el mundo.

Es difícil lograr una victoria directa que ayude a salvar miles de vidas, pero esto es exactamente lo que han hecho Amnistía y sus socios, tras un incesante trabajo de campaña y captación de apoyos, llevado cabo desde principios de la década de 1990.

Las normas del TCA son sencillas: si un país sabe que las armas que se van a vender se utilizarán para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra, debe detener su transferencia.

El trabajo no termina aquí. El TCA nos ofrece las normas básicas esenciales para el comercio internacional de armas. Ahora, debemos garantizar que se apliquen de manera estricta y que las adopten más Estados.

¿Ha ratificado mi país el Tratado sobre el Comercio de Armas?

Manifestantes de Amnistía Internacional entonan cánticos ante la Casablanca, Washington D.C., 22 de marzo de 2013. © JIM WATSON/AFP/Getty Images

El problema

Cada día, miles de personas son víctimas de homicidio, resultan heridas o se ven obligadas abandonar sus hogares a causa de actos de violencia y de conflictos armados.

Conflictos

La mayoría de las víctimas de los conflictos armados son civiles. Con armas tales como los misiles se destruyen hospitales, viviendas, mercados y sistemas de transporte, sumiendo en la pobreza a quienes sobreviven y destrozando su vida. Se calcula que, en la República Democrática del Congo, por ejemplo, más de cinco millones de personas han muerto de forma indirecta a causa de conflictos armados desde 1998.

Por cada persona que muere en un conflicto armado o un acto de violencia armada, muchas otras resultan heridas, torturadas, maltratadas o secuestradas a punta de pistola.

En las calles

No hay armas únicamente en los campos de batalla, sino que, muy a menudo, acaban en las calles, alimentando la violencia en las comunidades. El 75 por ciento de las muertes debidas a violencia armada no se producen en situaciones de conflicto. En lugares como América Central, la violencia intrafamiliar y los homicidios de mujeres se cometen frecuentemente con armas pequeñas, compradas en el mercado negro.

“Siempre pierden las personas inocentes, pobres y desfavorecidas, que se encuentran casualmente ahí –mujeres, niños y niñas, personas ancianas–. He visto la miseria prolongada y el sufrimiento de esta pobre gente en la RDC, y resulta realmente desgarrador”.
Mujahid Alam, general de brigada paquistaní, integrante de las misiones de paz de Naciones Unidas en la República Democrática del Congo y Kosovo.

Represión estatal

Las armas son también un instrumento de represión estatal. En demasiados países de todo el mundo, las fuerzas de seguridad utilizan armas contra manifestantes desarmados y pacíficos o para cometen otras violaciones de derechos humanos.

Amnistía Internacional pide:

Que los gobiernos verdaderamente dispuestos a poner fin a los abusos:

• ratifiquen el TCA;
• creen leyes nacionales o modificar las existentes para incorporar las normas del TCA;
• apliquen esas leyes de manera efectiva.

Más información sobre el tema

¿Quién es (ir)responsable?

A menudo, los detalles de las operaciones comerciales se mantienen en secreto, pero se calcula que el valor del comercio internacional de armas convencionales asciende a 100.000 millones de dólares anuales.

Las empresas fabricantes y comercializadoras, los proveedores de servicios militares y los intermediarios y traficantes de armas realizan la mayor parte de las transacciones, pero son los gobiernos quienes tienen la obligación de defender a su población.

Los Estados son los únicos que pueden controlar este comercio mediante la concesión o denegación de licencias, y sólo los Estados pueden prohibir ciertos tipos de armas inhumanas e imponer embargos de armas y suspensiones. Desgraciadamente, los gobiernos siguientes no siempre han cumplido sus obligaciones:

• China ha suministrado munición y armas pequeñas a Sudán, donde las fuerzas de seguridad y las milicias las utilizan en Darfur, así como a Sudán del Sur y a la República Democrática del Congo.
• Francia ha suministrado armas a Libia (durante el régimen de Gadafi), Egipto, Israel y Chad, y a Siria entre 2005 y 2009.
• Se cree que el 10% de las exportaciones de armas de Rusia son a Siria, lo que la convierte en su mayor proveedor de armas. También ha suministrado helicópteros de combate a Sudán y se ha posicionado como uno de los principales exportadores de material militar a Egipto.
• El Reino Unido ha suministrado armas a países con alto riesgo de abusos contra los derechos humanos, como Sri Lanka.
• Estados Unidos ha suministrado armas a más de 170 países. Ha restringido las transferencias de armas a Myanmar, China, Sri Lanka y Zimbabue, pero no ha tomado las mismas precauciones con Irak, Israel, Sri Lanka, Bahréin, Egipto y Yemen.

Glosario

Crímenes de lesa humanidad: crímenes cometidos como parte de un ataque general o sistemático contra civiles en época de paz o de guerra. Incluyen las desapariciones forzadas, los homicidios, la esclavitud, la expulsión y la violación masiva y sistemática.

Genocidio: actos cometidos con la intención de destruir, totalmente o en parte, un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

Crímenes de guerra: crímenes que violan las leyes o costumbres de la guerra definidas en los Convenios de Ginebra y de La Haya. Incluyen los ataques contra civiles, la tortura, el asesinato o los malos tratos de prisioneros de guerra.

Ayuda a poner fin a los conflictos armados. Únete a millones de personas que protegen los derechos humanos.

HAZTE MIEMBRO DE AMNISTÍA HOY MISMO

ÚNETE YA

Cifras básicas

78%

El 78 por ciento de las armas del mundo son de seis países: Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia.

12.000M

Cada año se fabrican alrededor de 12.000 millones de balas, suficientes para matar dos veces a toda la población mundial.

875M

Se calcula que, en este momento, hay 875 millones de armas de fuego en el mundo.