Datos clave sobre la violencia con armas de fuego
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Datos clave sobre la violencia con armas de fuego

La violencia con armas de fuego es un problema contemporáneo de derechos humanos de alcance mundial que amenaza el derecho más fundamental de todo ser humano, el derecho a la vida.

La violencia con armas de fuego es una tragedia cotidiana que afecta a la vida de las personas en todo el mundo y causa la muerte de más de 500 personas cada día.

La violencia con armas de fuego puede afectar a cualquier persona, pero, en ciertas situaciones, afecta de forma desproporcionada a las comunidades de color, a las mujeres y a otros grupos marginados de la sociedad.

En ocasiones, la mera presencia de armas de fuego puede hacer que las personas se sientan amenazadas o que teman por su vida, lo que acarrea graves repercusiones psicológicas a largo plazo a nivel individual y comunitario.

El miedo a la violencia con armas de fuego también puede socavar el derecho a la educación o el derecho a la salud cuando las personas temen ir a la escuela o a los centros de salud o si estos servicios no funcionan adecuadamente debido a la violencia armada en la comunidad.

  • Amnistía Internacional hace campaña en favor de leyes e intervenciones efectivas para prevenir y poner fin a la violencia con armas de fuego.
  • Una estricta regulación de las armas de fuego junto con iniciativas estratégicas de reducción de la violencia son la forma más eficaz de reducir la violencia armada.

El acceso fácil a las armas de fuego, ya sea legal o ilegal, es uno de los principales motivos de la violencia armada.

Los gobiernos tienen la obligación de extremar la protección de los derechos humanos y crear un entorno lo más seguro posible para la mayoría de la población, especialmente para las personas consideradas más vulnerables. Un gobierno que no controla de forma adecuada la posesión y el empleo de armas de fuego en una situación persistente de violencia armada podría incumplir sus obligaciones en virtud del derecho internacional de los derechos humanos.

Por eso Amnistía Internacional pide a los Estados que cumplan sus obligaciones y establezcan y apliquen leyes y normas estrictas para la prevención de la violencia con armas de fuego. Los Estados también tienen la obligación de establecer medidas de intervención a nivel comunitario para reducir y prevenir la violencia armada en la vida cotidiana de las personas.

Amnistía Internacional hace campaña para que los gobiernos lleven a cabo reformas legislativas sensatas en materia de armas para poner fin a la violencia armada y proteger el derecho a la vida de las personas. Nuestros derechos humanos no están protegidos si nuestros gobernantes no ponen fin a la violencia armada y a las muertes causadas por armas de fuego.

¿Qué es la violencia con armas de fuego?

La violencia con armas de fuego es la que se comete con el uso de armas de fuego como pistolas, escopetas, fusiles de asalto o ametralladoras.

Estadísticas sobre violencia con armas de fuego

¿Cuántas personas mueren a causa de la violencia con armas de fuego en el mundo?

  • Más de 500 personas mueren cada día a causa de la violencia con armas de fuego.
  • El 44% de todos los homicidios cometidos en el mundo conllevan violencia armada.
  • Entre 2012 y 2016, se produjeron en el mundo 1.400.000 muertes relacionadas con armas de fuego .

La mayoría de las víctimas y de los responsables de la violencia son hombres jóvenes, pero las mujeres están especialmente expuestas al riesgo de violencia con armas de fuego dentro de la pareja. Las armas de fuego también pueden contribuir a la violencia sexual.

¿Cuántas personas sufren heridas de bala en el mundo?

  • Se calcula que unas 2.000 personas sufren heridas de bala a diario.
  • En todo el mundo hay al menos 2 millones de personas con heridas causadas por armas de fuego.

Millones de personas sufren los profundos efectos psicológicos a largo plazo que la violencia con armas de fuego —o su amenaza— causa a nivel individual, familiar y comunitario en general.

En Estados Unidos, cerca de 134.000 personas resultaron heridas por disparos en 2017.

A menudo, las heridas de bala dejan secuelas permanentes y tienen un impacto indeleble en la salud física y mental a largo plazo de las víctimas. Algunas necesitan cuidados continuos de por vida y muchas otras no pueden volver a trabajar, especialmente en trabajos que requieren esfuerzo físico. Sin embargo, apenas existen programas que ofrezcan cuidados de larga duración, rehabilitación y readaptación profesional adecuados. Las consecuencias de la violencia con armas de fuego en las víctimas, sus familias y los servicios médicos han dado lugar a una crisis crónica de salud pública a la que los gobiernos han prestado escasa atención. En Estados Unidos, el acceso a servicios de salud adecuados y de calidad debería incluir necesariamente tratamientos médicos de larga duración, como servicios a largo plazo para el control del dolor, de rehabilitación y otros servicios de apoyo, así como atención para la salud mental.

¿Cuántas armas se fabrican al año en el mundo?

Cada año se fabrican en el mundo 8 millones de armas pequeñas nuevas y hasta 15.000 millones de cartuchos de munición.

Se calcula que el mercado de armas pequeñas tiene un valor de 8.500 millones de dólares estadounidenses al año.

 

¿Por qué la violencia con armas de fuego es una cuestión de derechos humanos?

La violencia con armas de fuego puede conducir a la conculcación del derecho más fundamental, el derecho a la vida. Los Estados tienen la obligación de combatir las amenazas reales o previsibles para la vida y, por tanto, tomar medidas para proteger a las personas de la violencia con armas de fuego.

Si un Estado no regula de forma adecuada la posesión y el empleo de armas de fuego por particulares, podría incurrir en un incumplimiento de sus obligaciones en virtud del derecho internacional de los derechos humanos de proteger el derecho a la vida y el derecho a la seguridad de las personas.

La violencia con armas de fuego perpetrada por particulares tiene una importante dimensión socioeconómica. Normalmente se concentra en barrios urbanos de bajo nivel de ingresos que se caracterizan por elevados índices de delincuencia en los que con frecuencia hay tráfico de drogas ilícitas, una actuación policial inadecuada o que no cumple las normas internacionales de derechos humanos y aplicación de la ley, y falta de acceso a los servicios públicos.

En estas circunstancias, la facilidad para acceder a armas de fuego y su proliferación pueden afectar a todo el espectro de los derechos humanos de la comunidad.

Violencia con armas de fuego y derecho a la salud

La violencia armada puede socavar el derecho a la salud de las personas. A quienes viven en comunidades con un alto grado de violencia con armas de fuego les puede resultar difícil o peligroso el acceso a los centros de salud locales. El control territorial de los barrios por parte de bandas delictivas armadas puede limitar el acceso a los centros de salud, y los toques de queda frecuentes, ya sean oficiales o de facto, debidos a la intervención policial pueden suponer su cierre.

En ocasiones, los servicios de salud evitan establecerse en zonas con elevados índices de violencia armada debido a la inseguridad y a la escasa retención del personal. Los barrios desfavorecidos asolados por la violencia armada a menudo carecen de apoyo psicológico esencial para las personas sobrevivientes de violencia intrafamiliar y de refugios u otro tipo de alojamiento seguro para quienes abandonan una relación violenta.

La violencia con armas de fuego genera numerosos problemas de salud en las comunidades afectadas. La falta de seguridad en la vida cotidiana puede tener un profundo impacto psicológico, especialmente en quienes han presenciado tiroteos y en las familias de las víctimas. Las personas que sobreviven a la violencia con armas de fuego pueden sufrir secuelas físicas y psicológicas profundas y duraderas y necesitar asistencia médica y social a largo plazo.

Violencia con armas de fuego y derecho a la educación

La violencia armada puede interferir con el normal funcionamiento de las escuelas y hacer que el trayecto a la escuela sea peligroso para los y las estudiantes. La falta de recursos públicos para educación junto con la dificultad de contratar o retener a personal docente en los barrios asolados por la violencia con armas de fuego tienen un efecto negativo y socavan el derecho a la educación.

Las situaciones endémicas de violencia armada y la inseguridad que conllevan pueden tener consecuencias especialmente graves para los niños y las niñas y para los y las chicas adolescentes puesto que, entre otras cosas, afectan a la asistencia y a la permanencia escolar, dañan el entorno educativo y merman la calidad de la enseñanza. A su vez, esto puede limitar las perspectivas de empleo y de ingresos del alumnado y perpetuar ciclos de privación, delincuencia y violencia.

La violencia con armas de fuego en el mundo

La violencia con armas de fuego está particularmente extendida en las Américas, donde imperan el acceso fácil a estas armas y una regulación insuficiente o una aplicación deficiente de la legislación concebida para combatir dicha violencia. En América Latina y el Caribe, este problema se ve acentuado por la corrupción, la delincuencia organizada y el mal funcionamiento de los sistemas de justicia penal.

Porcentaje de homicidios cometidos con armas de fuego:

72% en Brasil

91,1% en El Salvador

58,9% en Honduras

Miembro de “Amigos dos Amigos” sosteniendo una subametralladora Uzi, favela de Rocinha, Río de Janeiro, Brasil, febrero de 2009. Miembro de “Amigos dos Amigos” sosteniendo una subametralladora Uzi, favela de Rocinha, Río de Janeiro, Brasil, febrero de 2009.
Miembro de la banda delictiva Amigos dos Amigos con una subametralladora Uzi, favela de Rocinha, Río de Janeiro (Brasil), febrero de 2009. © Christian Franz Tragni/Demotix

La violencia con armas de fuego en Estados Unidos

 

En lo que respecta a la violencia armada, Estados Unidos constituye un caso anómalo entre los países más ricos y desarrollados. Los gobiernos de Estados Unidos han permitido que la violencia con armas de fuego se convierta en una crisis de derechos humanos. El amplio acceso a estas armas y la laxa normativa hacen que más de 39.000 hombres, mujeres, niños y niñas mueran anualmente por disparos en Estados Unidos.

En Estados Unidos, por término medio. más de 360 personas reciben un disparo cada día y sobreviven al menos hasta llegar al hospital.

En 2017, unas 39.773 personas murieron por heridas de bala, una media de casi 109 personas al día. Per cápita, estas cifras son significativamente más altas que en otros países industrializados. Los homicidios causados por armas de fuego en Estados Unidos afectan de manera desproporcionada a las comunidades de color y, en particular, a los hombres jóvenes negros.

Estados Unidos no cuenta con medidas como un registro nacional de armas de fuego.

En todos los estados del país es legal portar armas de fuego ocultas en público y en la mayoría de los estados es legal portar armas de fuego a la vista en público. Sin embargo, no existe una legislación uniforme a nivel nacional para regular la portación de armas en público y, en algunos estados, ni siquiera hay leyes al respecto. En 12 estados se permite portar armas ocultas en público sin necesidad de ninguna licencia o permiso y en 30 estados se permite portar armas a la vista en público sin licencia ni permiso.

Portar armas de fuego a la vista en público está actualmente permitido, de alguna manera, en 45 estados. Sólo en 7 estados se exige presentar algún tipo de justificación satisfactoria o demostrar la necesidad de portar armas de fuego ocultas. En los 50 estados del país y en Washington, D.C. está permitido, de una forma u otra, portar armas de fuego ocultas en público.

El gobierno de Estados Unidos está dando prioridad a la posesión de armas de fuego sobre los derechos humanos básicos. A pesar del gran número de armas de fuego que hay en circulación y de la enorme cantidad de personas que mueren por disparos todos los años, brillan por su ausencia unas regulaciones federales que podrían salvar miles de vidas.
Margaret Huang, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos

¿Qué relación hay entre discriminación y violencia armada en Estados Unidos?

En Estados Unidos, los homicidios causados por armas de fuego afectan de manera desproporcionada a las comunidades afroamericanas, especialmente a los varones jóvenes negros. En 2017, 14.542 personas perdieron la vida por armas de fuego en Estados Unidos; el 58,5% de ellas eran afroamericanas, a pesar de que representan sólo el 13% de la población estadounidense.

En 2017, los homicidios por armas de fuego fueron la primera causa de muerte de los varones negros de entre 15 y 34 años, que tienen 10 veces más probabilidades de morir por disparos que los varones blancos de la misma edad. La ausencia de medidas para abordar la discriminación sistémica, el fracaso a la hora de evitar que las armas de fuego caigan en manos de quienes, probablemente, las utilizarán de manera indebida. y la falta de inversiones en programas para prevenir la violencia con armas de fuego son algunos de los factores que contribuyen a esta crisis.

Las mujeres que sufren violencia en el ámbito familiar y los niños y las niñas también se ven afectados de manera desproporcionada.

  • El número de niños y niñas que murieron a causa de la violencia con armas de fuego en Estados Unidos pasó de 1.637 en 2016 a 1.814 en 2017.
  • Entre el 2% y el 7% de todas las heridas que se trataron en los centros de traumatología infantil estadounidenses están relacionadas con las armas de fuego.

La mayoría de los niños y niñas que mueren en Estados Unidos a causa de la violencia armada pertenecen a comunidades minoritarias. Los homicidios son la segunda causa de muerte entre los niños y niñas negros, y el 65% de estos homicidios se cometen con armas de fuego.

Victoria Mondelli, estudiante, con su madre en una vigilia con velas el celebrada el 15 de febrero de 2018 en Parkland, Florida (EE. UU.), en honor de las víctimas del tiroteo que tuvo lugar en el instituto Marjory Stoneman Douglas el día anterior. Victoria Mondelli, estudiante, con su madre en una vigilia con velas el celebrada el 15 de febrero de 2018 en Parkland, Florida (EE. UU.), en honor de las víctimas del tiroteo que tuvo lugar en el instituto Marjory Stoneman Douglas el día anterior.
Victoria Mondelli, estudiante, con su madre en una vigilia con velas el 15 de febrero de 2018 en Parkland, Florida (EE. UU.), en honor de las víctimas del tiroteo que tuvo lugar la víspera en el instituto Marjory Stoneman Douglas. © The Washington Post/Getty Images

Estadísticas sobre tiroteos masivos en Estados Unidos

Generalmente, se entiende por tiroteos masivos aquéllos en los que mueren cuatro o más personas. En Estados Unidos, entre 2009 y 2016 hubo:

  • 156 tiroteos masivos
  • con un saldo total de 848 personas muertas y
  • 339 heridas

Los tiroteos masivos públicos representan menos del 1% de las muertes causadas por armas de fuego en Estados Unidos.

Sin embargo, tienen un profundo impacto emocional y psicológico en las personas sobrevivientes, las familias y las comunidades, y han creado un entorno en el que las personas no se sienten a salvo en lugares públicos como iglesias, escuelas, salas de conciertos y salas de cine, lo que socava sus derechos humanos a la religión, a la educación y al ocio.

Tiroteos en escuelas en Estados Unidos

Entre 2013 y junio de 2018, hubo 316 incidentes con armas de fuego en las escuelas estadounidenses.

Los factores que llevan a un menor a empuñar un arma de fuego son diversos y, con frecuencia, no se comprenden bien. Sin embargo, en el contexto de las comunidades urbanas, cabe relacionar la violencia juvenil con el miedo, la necesidad de protección, la desconfianza en la policía debida a una discriminación arraigada y a actuaciones policiales discriminatorias, el deseo de respeto y aprobación de sus iguales y la participación en actividades delictivas.

Para acabar con los tiroteos masivos en Estados Unidos se deben aplicar las mismas soluciones identificadas para prevenir otras formas de violencia armada, entre ellas, establecer un sistema nacional de licencias y registro de armas, junto con controles exhaustivos de antecedentes.

Activismo contra la violencia con armas de fuego

Jaclyn, 17, EE. UU. Jaclyn, 17, EE. UU.
Jaclyn Corin, activista contra la violencia con armas de fuego, es una sobreviviente del tiroteo ocurrido el 14 de febrero de 2018 en el instituto Marjory Stoneman Douglas de Parkland, Florida (EE. UU.). © Amnesty International

El 14 de febrero de 2018 murieron 17 personas en el tiroteo del instituto de Parkland, Florida. Pero esta tragedia ha servido para unir e inspirar a estudiantes de todo el mundo que piden reformas legislativas en materia de armas. Mucha gente joven en Estados Unidos cree ahora que un control de armas más estricto puede mejorar su seguridad y su movimiento juvenil de base en favor de reformas legislativas sobre las armas crece. Jaclyn Corin es una sobreviviente del tiroteo del instituto y se ha convertido en una activista en favor de reformas legislativas en materia de armas de fuego:

 

La única manera de curarse era actuar.
Jaclyn Corin

“Jamás imaginé que me sucedería a mí. Parkland estaba considerada como la comunidad más segura de Florida, pero cuando la tragedia nos golpeó y se produjo un tiroteo masivo en la escuela, supe que la única manera de curarse era actuar.

Cuando mis amigos, mis amigas y yo nos reunimos, no teníamos ningún plan. Empezamos a trabajar literalmente en el suelo de una sala de estar. Nuestra juventud jugaba a nuestro favor. No éramos personas adultas que trataban de adivinar las necesidades de la gente joven, y no estábamos pidiendo permiso. Otros chicos y chicas de todo el país vieron lo que estábamos haciendo y sintieron que podían hacerlo también.

Al ser sobrevivientes de un tiroteo en una escuela, la gente nos escuchaba. Estábamos enfadados y nos hicimos oír. La reacción a lo que nos había sucedido ayudó a que nuestro movimiento creciera más deprisa de lo que hubiéramos imaginado. Es increíble ver el impacto que estamos teniendo, pero también hay un sentimiento de culpa ya que todo esto ha surgido de algo terrible.

Creamos March For Our Lives porque nuestros amigos y amigas que perdieron la vida habrían querido que actuáramos. Lo hacemos por ellos.

Los chicos y chicas que están haciendo algo para lograr un cambio me inspiran; la chica que se presenta candidata a la junta escolar, o quienes organizan March For Our Lives. Las personas y el presente es lo que me inspira”.

¿Qué pueden hacer los Estados para poner fin a la violencia con armas de fuego?

Una aplicación efectiva de las normas que regulan las armas de fuego y proyectos para prevenir la violencia pueden detener esta masacre.

Como primer paso, los Estados deben reconocer que la violencia con armas de fuego es una amenaza para los derechos humanos de las personas y, en particular, para los relativos a la vida, a la integridad y a la seguridad personal y a la salud.

Regulación sobre armas y licencias de armas

Los Estados pueden establecer unos sistemas básicos para regular la posesión y el empleo de armas de fuego y munición por actores privados para impedir que cometan abusos contra los derechos humanos. La ONU ha establecido unas directrices internacionales sobre control de armas de fuego que los gobiernos pueden incorporar a la legislación nacional. .

Estas normas internacionales recomiendan prohibir la posesión de armas de fuego sin licencia, que los Estados registren todas las armas de fuego y que la posesión de armas sin licencia se considere delito.

Para obtener una licencia de armas deberían cumplirse determinadas condiciones. Por ejemplo, debería realizarse un control exhaustivo de antecedentes de cada solicitante para identificar posibles factores de riesgo, tales como antecedentes penales, especialmente por comportamiento violento en el hogar o en la comunidad; historial de violencia de género, violencia sexual o violencia intrafamiliar; historial de uso problemático de drogas y alcohol; problemas emocionales; enfermedades mentales y otras circunstancias que aumentan los riesgos de que el o la solicitante pudiera causarse daño a sí mismo o a otras personas con el uso de armas de fuego. Las licencias de armas deberían tener una validez temporal limitada y debería ser obligatorio recibir formación en el manejo del arma. También debería limitarse estrictamente el número y tipo de armas que una persona puede poseer, con arreglo a los principios de necesidad y justificación satisfactoria.

Debe prohibirse el uso por particulares de armas de fuego y munición que representen un nivel inaceptable de riesgo para la seguridad pública, como las que pudieran causar un daño excesivo o no deseado, como las armas totalmente automáticas, los fusiles de asalto semiautomáticos, las escopetas semiautomáticas y las metralletas semiautomáticas.

Para evitar agravar el tráfico y la posesión ilícitos de armas de fuego, los Estados deben adoptar medidas proactivas para garantizar que se guardan de forma segura todas las existencias de armas de fuego y sus respectivas municiones, tanto las destinadas al ejercito y el personal encargado de hacer cumplir la ley como las que están en poder de quienes comercian con ellas.

Ciudadanas y ciudadanos de Nueva Zelanda congregados el 29 de marzo de 2019 en un acto a nivel nacional en memoria de las víctimas del atentado terrorista de Christchurch. Días antes, el 15 de marzo, un hombre había abierto fuego en las mezquitas de Al Noor y Linwood, dejando 50 personas muertas y decenas heridas, la mayor matanza en la historia de Nueva Zelanda. Ciudadanas y ciudadanos de Nueva Zelanda congregados el 29 de marzo de 2019 en un acto a nivel nacional en memoria de las víctimas del atentado terrorista de Christchurch. Días antes, el 15 de marzo, un hombre había abierto fuego en las mezquitas de Al Noor y Linwood, dejando 50 personas muertas y decenas heridas, la mayor matanza en la historia de Nueva Zelanda.
Ciudadanas y ciudadanos de Nueva Zelanda congregados el 29 de marzo de 2019 en un acto nacional en memoria de las víctimas del atentado terrorista de Christchurch. El 15 de marzo, un hombre había abierto fuego en las mezquitas de Al Noor y Linwood, causando la muerte de 50 personas y heridas a decenas, en el peor tiroteo masivo de la historia de Nueva Zelanda. © Kai Schwoerer/Getty Images

¿Cómo pueden ayudar los Estados a las comunidades que sufren un alto grado de violencia armada?

En los lugares donde la posesión y el empleo de armas de fuego dan lugar a una situación de inseguridad crónica, los Estados tienen la obligación de proteger la vida y garantizar la seguridad de todas las personas mediante actuaciones policiales respetuosas con los derechos humanos, intervenciones a nivel comunitario y el endurecimiento de la normativa en materia de posesión y uso de armas de fuego.

Las iniciativas deberían centrarse en las personas con más riesgo de cometer o de sufrir actos de violencia armada, a menudo varones jóvenes de barrios urbanos desfavorecidos.

Para lograr una reducción sostenida de la violencia con armas de fuego son necesarios programas a largo plazo, con base empírica y con una financiación adecuada que se adapten a contextos sociales, económicos y culturales específicos y trabajar en asociación con las comunidades afectadas.

Eliminar la violencia armada contra las mujeres

En 2017, cerca de 87.000 mujeres fueron asesinadas en todo el mundo. Más de la mitad, 50.000 mujeres (58%), murieron a manos de su pareja o de un miembro de su familia.

Esto significa que, en todo el mundo, 137 mujeres son asesinadas cada día por un miembro de su familia. De las mujeres asesinadas en 2017, más de un tercio (30.000) murieron a manos de su actual pareja o de una pareja anterior.

Las armas de fuego son los instrumentos más utilizados para matar e intimidar a la pareja en los países con altas tasas de posesión de estas armas.

Los estudios en Estados Unidos señalan que la presencia de un arma de fuego en el hogar aumenta el riesgo de que la mujer sea asesinada por su pareja.

Además, la presencia de un arma de fuego puede tener un efecto de desempoderamiento y desmoralizador en las mujeres y ser utilizada como instrumento de coacción psicológica o sexual

Los Estados deben adoptar leyes y prácticas estrictas para prohibir la posesión de armas de fuego por personas con antecedentes de violencia contra familiares o su pareja.

¿Funcionan las reformas legislativas en materia de armas?

Si, estas reformas funcionan. Casi todos los Estados regulan de alguna manera la adquisición, la posesión y el empleo de armas de fuego. La mayoría lo hace mediante la concesión de licencias de uso y el registro de las armas.

Las reformas legislativas en materia de armas funcionan en aquellas partes del mundo donde hay controles estrictos del acceso a las armas de fuego y se aplican bien las normas correspondiente. Así ocurre en gran parte de Europa Occidental, Australia, Nueva Zelanda y algunas partes de Asia. Por ejemplo, en Japón, Corea del Sur y Singapur, la tasa de violencia con armas de fuego es sumamente baja.

¿Qué hace Amnistía en relación con la violencia con armas de fuego?

Nuestro trabajo se centra en la reforma de las leyes nacionales sobre armas y en la prevención de la violencia con armas de fuego por medio de campañas en favor de que se regulen su posesión y empleo.

Apoyamos el establecimiento de programas con base empírica de reducción de la violencia en comunidades donde existen persistentes niveles elevados de violencia armada.

También trabajamos para poner fin a las exportaciones de armas de fuego a zonas de crisis en las que se corre el riesgo de que éstas se utilicen para cometer violaciones graves de derechos humanos. Por ejemplo, investigamos las exportaciones internacionales de armas de fuego a la coalición dirigida por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos y revelamos que las armas se desviaban a las milicias, que las utilizaban para cometer abusos contra los derechos humanos en la guerra civil de Yemen. Los Estados Partes que suministran armas para su uso en el conflicto de Yemen están incumpliendo el Tratado sobre el Comercio de Armas; estas transferencias también infringen la legislación de la Unión Europea y, en muchos casos, la legislación nacional.

Junto con varias organizaciones más, hicimos campaña en favor del Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, que se convirtió en ley internacional en 2014. Todos los Estados que han ratificado el Tratado deben cumplir unas normas estrictas sobre transferencias internacionales de armas.

Seguimos haciendo campaña para que se cumplan las disposiciones del Tratado sobre el Comercio de Armas, lo que erradicaría el flujo de armas que propicia las violaciones de derechos en los conflictos, las atrocidades y la represión estatal en todo el mundo. El Tratado sobre el Comercio de Armas puede salvar vidas y proteger los derechos humanos de las personas.

Los gobiernos tienen la obligación legal de proteger el derecho a la vida y, por consiguiente, la responsabilidad de proteger a la población de la violencia con armas de fuego. Tenemos que recordárselo y exigir reformas.

Puedes alzar la voz y recordar a quienes nos gobiernan su obligación de preservar nuestra seguridad. Puedes desempeñar un papel esencial actuando y protestando contra la violencia con armas de fuego. Con tu participación, puedes dejar claro a los gobiernos que una regulación deficiente de la posesión y el uso de las armas de fuego conduce a la violencia y que deben abordar este problema ya mediante controles estrictos de las armas de fuego e intervenciones efectivas en las comunidades que sufren un alto grado de violencia armada.

Tienes el poder de decirle a los gobiernos que, con unas leyes en materia de armas, todos y todas podemos vivir a salvo y sin miedo, lo que es nuestro derecho.

Consulta si tu país ha firmado el Tratado sobre el Comercio de Armas y pídele que lo firme si todavía no lo ha hecho.

 

 

¿Qué puedes hacer tú para poner fin a la violencia con armas de fuego o reducirla?

Los gobiernos tienen la obligación de proteger el derecho a la vida y, por consiguiente, la responsabilidad de proteger a la población de la violencia con armas de fuego. Tenemos que recordárselo y exigir reformas.

Puedes alzar la voz y recordar a quienes nos gobiernan su obligación de preservar nuestra seguridad. Puedes desempeñar un papel esencial actuando y protestando contra la violencia con armas de fuego. Con tu participación, puedes dejar claro a los gobiernos que una regulación deficiente de la posesión y el uso de las armas de fuego conduce a la violencia y que deben abordar este problema ya mediante controles estrictos de las armas de fuego e intervenciones efectivas en las comunidades que sufren un alto grado de violencia armada.

Tienes el poder de decirle a los gobiernos que, con unas leyes en materia de armas, todos y todas podemos vivir a salvo y sin miedo, lo que es nuestro derecho.

Consulta si tu país ha firmado el Tratado sobre el Comercio de Armas y pídele que lo firme si todavía no lo ha hecho.

Activista participa en una acción organizada por la red de jóvenes de Amnistía en favor del Tratado sobre el Comercio de Armas, Ginebra (Suiza), 24 de agosto de 2016. Activista participa en una acción organizada por la red de jóvenes de Amnistía en favor del Tratado sobre el Comercio de Armas, Ginebra (Suiza), 24 de agosto de 2016.
Activista en una Acción Juvenil de Amnistía en favor del Tratado sobre el Comercio de Armas, Ginebra (Suiza), 24 de agosto de 2016. © Amnesty International Switzerland

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