El 28 de noviembre, el Tribunal de Apelación de Túnez confirmó las condenas de 34 personas acusadas, con penas cuya duración oscila entre cinco y 45 años, en la “causa de conspiración”, de motivación política. Las autoridades aplicaron rápidamente la injusta sentencia del tribunal contra dos de las personas condenadas que aún no se encontraban detenidas. El 29 de noviembre, agentes de policía con ropas de civil detuvieron violentamente a la activista política Chaima Issa mientras participaba en una manifestación pacífica en Túnez para denunciar la represión de la disidencia pacífica en el país.

