Rusia: Defensora exiliada se enfrenta a cargos de “extremismo” por su labor de derechos humanos para la ONG Memorial, galardonada con el Nobel de la Paz

Ante la noticia de que una fiscalía de Moscú va a iniciar actuaciones penales por cargos de “extremismo” contra la defensora de los derechos de personas reclusas Anna Karetnikova, del Centro de Derechos Humanos Memorial, actualmente en el exilio, Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central, ha manifestado:

“Amnistía Internacional lleva tiempo advirtiendo del peligro de que la legislación imprecisa y excesivamente amplia contra el extremismo se utilice para criminalizar el trabajo legítimo en defensa de los derechos humanos. Hoy, ese temor se ha materializado en la causa penal contra Anna Karetnikova; es la primera vez que se utilizan cargos semejantes contra una persona sólo por su labor de derechos humanos.”

“Aunque Anna Karetnikova vive en el exilio y sólo puede ser juzgada in absentia, la amenaza de enjuiciamiento transmite un mensaje intimidatorio cuya intención es silenciar a defensores y defensoras de los derechos humanos dentro y fuera de Rusia, impedir que documenten violaciones de derechos y disuadirlos de alzar la voz en favor de las víctimas de estos abusos. Criminalizar el trabajo de derechos humanos de una destacada ONG que ha sido galardonada con el Nobel de la Paz es una medida nociva y vergonzosa que expone aún más los verdaderos motivos de las autoridades rusas.”

Criminalizar el trabajo de derechos humanos de una destacada ONG que ha sido galardonada con el Nobel de la Paz es una medida nociva y vergonzosa que expone aún más los verdaderos motivos de las autoridades rusas.

Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central

“Las autoridades rusas deben retirar estos cargos contra Anna Karetnikova, archivar su causa y renunciar al abuso de una legislación absurdamente amplia e imprecisa sobre el “extremismo” contra quienes las critican, ya sean defensores y defensoras de los derechos humanos, miembros de la oposición política, personas LGBTI o grupos religiosos disidentes. La legislación represiva de Rusia debe ponerse en consonancia con las obligaciones internacionales del país en materia de derechos humanos.”

Información complementaria

El 26 de octubre de 2026, la fiscalía interdistrital de Lefortovo en Moscú anunció que había reunido material suficiente para iniciar actuaciones penales contra Anna Karetnikova por “participación en actividades de una organización extremista” (artículo 282.2.2 del Código Penal) y “eludir las responsabilidades de un agente extranjero” (artículo 330.1.2).

Aunque la fiscalía no mencionaba directamente a la “organización extremista” en cuestión, Anna Karetnikova ha trabajado o colaborado desde 2002 con el Centro de Derechos Humanos Memorial, el grupo de defensa de los derechos humanos más antiguo de Rusia. Cuatro años después de recibir el Premio Nobel de la Paz en 2022, Memorial fue arbitrariamente calificada de “extremista” por las autoridades rusas en abril de 2026.

De 2008 a 2016, Karetnikova formó parte de la Comisión Pública de Supervisión de Moscú, organismo público independiente que da seguimiento a los centros de detención. Más tarde fue analista principal del Servicio Penitenciario Federal, hasta que en enero de 2023 fue despedida de su cargo y se marchó de Rusia. En abril de 2025 fue arbitrariamente calificada de “agente extranjero” por el Ministerio de Justicia.