Amnesty International

Hablemos del SÍ: crear contenido que propicie el debate

Una de las formas de animar a otras personas jóvenes a participar en un debate es a través de la publicación de contenidos creativos en redes sociales: memes e ilustraciones. La campaña Hablemos del SÍ se centra en Instagram, pero puedes hablar sobre el consentimiento en cualquier otra plataforma que utilices, siempre que estés a gusto.

¡Empecemos!

Puede que no sea una tarea sencilla, pero esperamos que sea un proceso gratificante y que merezca la pena. Lo primero: investiga. Cuando tengas una o varias ideas que creas que podrían ser buenas ponlas a prueba. Compártelas con diferentes personas y observa sus reacciones.

Normalmente, cuando compartes tus ideas con otras personas, surgen más ideas.

¿Todavía no tienes ninguna idea? Busca inspiración en el contenido que ya existe. Sigue #LetsTalkAboutYes y @LetsTalkAboutYes (en Instagram) y explora Internet para inspirarte. Quizá quieras intercambiar ideas con otras personas en grupo. Lee nuestro artículo Cómo organizar talleres; encontrarás ideas para preparar un taller creativo.

Crear

Una vez tengas clara una idea, necesitas pensar cómo transmitirla. ¿Cuál es tu mejor talento artístico o creativo? ¿Tienes algún talento secreto? ¿Sabes dibujar? ¿Hacer fotos? ¿Escribir una canción? ¿Un poema? ¿Recitar poesía slam? ¿Rapear? ¿Tienes experiencia haciendo gifs animados o vídeos? Usa tu talento para crear un buen contenido. O simplemente haz un garabato o describe con palabras qué es para ti el consentimiento. Luego, compártelo con otras personas, más allá de límites y fronteras, y sé parte de este cambio cultural.
Lee estos consejos sobre el contenido:

  • Usa el enfoque “sí significa sí”. El consentimiento significa expresar activamente de forma verbal y no verbal el deseo de mantener una relación sexual . El enfoque “no significa no” no es suficiente. Guardar silencio o no decir que no NO equivale a dar el consentimiento: el consentimiento sexual debe ser una elección voluntaria y libre para todas las personas implicadas. la cuestión no es si la persona dice “no”, sino, más bien, si dice “sí”.
  • Cuando hables sobre el consentimiento, refleja realidades diferentes y diversidad. Aquí tienes dos artículos: uno sobre las historias no contadas del movimiento #MeToo, y el otro sobre las relaciones sexuales consensuadas.
  • Puedes hablar del consentimiento con desenfado, pero, por favor, sé respetuoso/a y consciente de que la violación es un delito grave que suele tener un impacto profundo en las personas sobrevivientes.
  • No te compliques. El consentimiento no es cuestión de firmar un contrato. Y no tiene por qué ser incómodo. Es cuestión de comunicación y de asegurarse de que todas las actividades sexuales se hacen con consentimiento mutuo.
  • Cuidado con reforzar estereotipos de género; evita usar imágenes sexualizadas para llegar a más público o llamar la atención. No es apropiado y puede propiciar debates no deseados.
  • Ayuda a desmentir estereotipos y mitos nocivos sobre la violencia sexual. Sé consciente de que romper un mito puede acabar reforzándolo en la mente de las personas en lugar de invalidándolo si se pone mucho más énfasis en el mito que en la realidad. Ten siempre claro que la única persona responsable de una violación es el violador, al margen de las circunstancias.
  • Utiliza cifras y resultados de encuestas sobre actitudes para mostrar la realidad.
  • Piensa en tu audiencia: sé inclusivo/a; incluye a los hombres, pero asegúrate de que tu contenido y estrategias para llegar a diferentes audiencias reconocen y respetan el papel destacado de las personas supervivientes y los grupos de mujeres en la lucha por el cambio.
  • Sé inclusivo/a y respeta a las personas que no comprenden la cuestión pero quieren participar en el debate.
  • Haz una pregunta o pon a prueba a la audiencia para que participe. Un test puede funcionar bien.
  • Usa el humor (con respeto): es más fácil que algo que hace sonreír o reír termine compartíéndose.
  • A la gente le encantan las historias. No sólo las historias de Instagram, sino una experiencia personal sobre cómo se ha superado un reto, si se comparte de buen grado. Si un relato puede provocar reacciones o emociones traumáticas, avisa de antemano a la audiencia. No cuentes vivencias de otras personas sin su consentimiento. Si hay historias de supervivientes que ya son de dominio público a través de la prensa o de las redes sociales, ponte en contacto con ellas y diles que te gustaría reflexionar sobre su experiencia, y pide siempre su autorización. A menos que sea necesario, evita pedir a las personas supervivientes que repitan su historia continuamente, para evitar que tengan que revivir sus traumas. La sensación de sentirse abrumadas y el hecho de no pedirles su consentimiento ocupa un lugar central en las traumáticas experiencias de las personas supervivientes.
  • El contenido para redes sociales que cumple las directrices de Instagram suele servir para la mayoría de las demás redes. En el caso de imágenes, animaciones o vídeos, comprueba en Internet que usas el formato adecuado. Hay muchas guías en Internet, como por ejemplo ésta sobre el tamaño de las imágenes en Instagram.

Puedes encontrar muchas más orientaciones creativas en nuestra guía, que incluye, entre otras cosas, consejos para conseguir una mayor interacción en las redes sociales. Lee el siguiente artículo de blog de esta serie para orientarte sobre cómo hablar sobre el consentimiento, evitar errores y ayudar a desmontar falsas creencias en lugar de reforzarlas.