Ilmi Umerov recuperó la libertad el pasado 7 de septiembre tras pasar tres semanas en reclusión psiquiátrica forzosa. No obstante, continúa abierto el proceso de instrucción penal que se sigue en su contra a causa de su activismo pacífico de oposición a la anexión de Crimea por parte de Rusia y, de ser declarado culpable, podría ser condenado a una pena de prisión.

