El 18 de noviembre, los presidentes de las asociaciones comunales de El Porvenir y Matarratón, en Puerto Gaitán (Meta), recibieron mensajes de WhatsApp del mismo número telefónico en los que les ordenaban asistir a una reunión y facilitar información sobre miembros de su comunidad; los mensajes venían acompañados de un vídeo que mostraba el asesinato y desmembramiento de una persona. La foto de perfil del remitente mostraba a un miembro de un grupo armado no estatal colombiano.

