El seguimiento que hace Amnistía Internacional del uso de la pena de muerte en el mundo registró 2.707 ejecuciones en 2025, un aumento del 78% respecto de las 1.518 de 2024. Esta cifra no incluye los miles de ejecuciones que Amnistía Internacional considera que siguieron llevándose a cabo en China. El número total de países ejecutores fue de 17, lo que está en línea con las tendencias históricas bajas registradas desde 2018.

