Las autoridades llevaron a cabo desalojos forzosos masivos sin preaviso suficiente y obligaron a desplazarse a miles de personas bajo el pretexto del desarrollo urbanístico. Se sometió a periodistas a detención arbitraria y acoso. El espacio de la sociedad civil siguió reduciéndose mientras las autoridades aumentaban la vigilancia y la represión de activistas y defensores y defensoras de los derechos humanos y presentaban proyectos de ley que amenazaban la libertad de asociación. El proceso de justicia transicional se estancó y no se tomaron medidas para garantizar la justicia y la rendición de cuentas por los crímenes de derecho internacional cometidos en el conflicto de Tigré. Las mujeres y las niñas continuaban sufriendo violencia de género, incluida violencia sexual relacionada con los conflictos. A causa de su labor, se sometió a abusos a defensoras de los derechos de las mujeres. Etiopía detuvo arbitrariamente y deportó a Eritrea al menos a 600 personas refugiadas de ese país.
Leer másRetiene la pena de muerte en la legislación
Herramientas de campaña que se pueden emplear para intervenir con carácter de urgencia y defender los derechos humanos de alguien.
Informes, documentos informativos, declaraciones, contribuciones escritas para OIG y otros recursos de los equipos de investigación de Amnistía.