Qatar ocupó los titulares en diciembre de 2010 cuando el órgano rector del fútbol mundial, la FIFA, le concedió los derechos para albergar la Copa Mundial 2022 de fútbol masculino, que se celebraría por primera vez en Oriente Medio.

Estaba claro que un evento global de tal magnitud implicaba que Qatar necesitaría desplegar una inmensa cantidad de recursos y disponer de numerosísima mano de obra para construir nuevos estadios, carreteras, hoteles y otras instalaciones e infraestructuras para atender a personas aficionadas al fútbol de todo el mundo.

Al conformar la población migrante más del 90% de la mano de obra del país, estaba claro que el peso de materializar estos proyectos recaería abrumadoramente en las personas que llegaron a Qatar con la esperanza de conseguir un medio de vida mejor.

actúa

El camino que lleva a #Qatar2022 pronto habrá terminado. Se marcarán goles, se coronará a los ganadores y hay que reparar daños. @FIFACom debe indemnizar a los trabajadores y trabajadoras y sus familias, que sufrieron para hacer realidad la Copa Mundial. #WorldCup2022 #PayUpFIFA

Para poder celebrar la Copa Mundial se deben pagar indemnizaciones por los abusos generalizados

Todas las personas aficionadas al fútbol arden en deseos de ver a su país competir por un lugar en la historia. La emoción de un gol ganador en el último minuto, la desesperación de un fallo a puerta vacía o el suspense de una tanda de penaltis son emociones que unen a la gente en todos los rincones del planeta. Pero, ¿pueden nuestras ganas de animar a nuestros equipos favoritos ir acompañadas del apoyo a la población trabajadora migrante que ha hecho posible esta competición?

A nadie se le debería haber pasado por alto que las personas trabajadoras migrantes en Qatar sufrían abusos laborales y explotación sistémicos y que su esfuerzo sería esencial para que la Copa Mundial se celebrara allí. En la base de los abusos estaba el sistema de patrocinio laboral (kafala) de Qatar, que vinculaba legalmente a los trabajadores y trabajadoras extranjeros con sus entidades empleadoras y les impedía cambiar de empleo o incluso salir del país sin permiso de sus empleadores. Pese a ello, la FIFA adjudicó a Qatar el torneo, que genera varios miles de millones de dólares, sin imponer ninguna condición de garantizar los derechos laborales de la población trabajadora migrante, aunque el riesgo para los derechos humanos de estas personas era previsible. A consecuencia de ello, durante los últimos 12 años, cientos de miles de personas migrantes contratadas para trabajar en obras o prestar servicios en proyectos relacionados con la Copa Mundial han sido sometidas a explotación y otros tipos de abusos.

Todos nuestros sueños se desvanecieron cuando mi hermano falleció. Él quería mejorar el nivel de vida de todos nosotros, pero la mayor parte de su salario se empleaba en reembolsar los gastos de migración.

Didarul Islam, hermano de Mohammad Kaochar Khan, de 34 años y de Bangladesh, que fue hallado muerto en su cama el 15 de noviembre de 2017 en Qatar
Trabajadores vistos durante una visita a la obra del estadio Al Bayt y alojamiento de los trabajadores el 9 de enero de 2017 en Doha, Qatar.
El trabajador migrante Tika Ram Tharu (derecha) y Anil Chaudhary (izquierda) llegan al aeropuerto internacional de Katmandú (Nepal) con el ataúd rojo que contiene el cadáver de su amigo Buddiram Tharu, de 42 años, el 18 de diciembre de 2013. Buddiram fue a Qatar en junio de 2012 para trabajar y falleció de un infarto el 8 de diciembre de 2013. © Narendra Shrestha/EPA/Shutterstock

Abusos laborales y explotación en Qatar

Durante muchos años, Amnistía Internacional ha documentado y sacado a la luz los abusos laborales y la explotación sufridos en el país por la mal pagada población trabajadora migrante.

1. Impago de salarios

El robo del salario es uno de los abusos más comunes que sufren los trabajadores y trabajadoras migrantes. Amnistía Internacional ha documentado casos en los que miles de trabajadores no han percibido su salario ni prestaciones o han estado mal pagados durante meses e incluso años. Como es frecuente que tengan que pedir préstamos con elevados intereses para pagar costosas e ilegales tarifas de contratación, tales demoras pueden ser desastrosas para ellos, sobre todo si no sólo tienen que mantenerse ellos, sino también a sus familias en sus países de origen.

2. Muertes de trabajadores migrantes sin explicar

Desde 2010, miles de trabajadores migrantes han muerto de manera repentina e inesperada en Qatar pese a superar las pruebas médicas obligatorias antes de viajar al país. Sin embargo, aunque hay indicios de vínculos entre las muertes prematuras y las condiciones de trabajo inseguras, las autoridades qataríes no han investigado las causas fundamentales de estas muertes. A consecuencia de ello, las familias afectadas se quedan sin saber qué les sucedió a sus seres queridos y se les niega la posibilidad de ser indemnizadas por las entidades empleadoras o por las autoridades de Qatar.

3. Trabajo forzoso

A algunos trabajadores migrantes se les obliga a trabajar durante jornadas laborales extremadamente largas y se les niegan días de descanso, bajo la amenaza de reducirles el salario, lo que puede constituir trabajo forzoso. Por ejemplo, unos guardias de seguridad contaron a Amnistía Internacional que de manera habitual habían tenido que trabajar 12 horas al día, 7 días a la semana y sin un solo día de descanso durante meses e incluso años. Si se tomaban un día de descanso, se arriesgaban a que su entidad empleadora les dedujera de los salarios hasta 6 días de paga.

La promesa de reforma: atajos en el camino que lleva a Qatar 2022

Debido a las constantes presiones recibidas, Qatar y sus organismos encargados de la organización de la Copa Mundial adoptaron gradualmente algunas reformas del sistema kafala y mejoraron la protección de la población trabajadora migrante. En 2017, el gobierno comenzó a introducir reformas jurídicas prometedoras para mejorar las condiciones laborales y de vida, por ejemplo, una ley sobre trabajadores y trabajadoras domésticos y legislación para proteger a los trabajadores del calor extremo, creando nuevos tribunales laborales y estableciendo iniciativas para indemnizar a quienes hubieran sufrido abusos, como el robo de salarios. Es importante señalar que actualmente se permite a los trabajadores y trabajadoras migrantes cambiar de empleo y salir del país sin el permiso de sus entidades empleadoras.

Además de estas reformas efectuadas por Qatar, la FIFA y el Comité Supremo de Gestión y Patrimonio (organismo organizador de la Copa Mundial de Qatar) introdujeron en 2014 las Normas para la Protección de los Trabajadores para mejorar la normativa sobre las condiciones laborales y de vida de los trabajadores de la construcción en las sedes de la Copa Mundial de la FIFA. En 2020, publicaron conjuntamente una nueva Estrategia de Sostenibilidad con el objetivo de garantizar el respeto de los derechos humanos de las personas que contribuían a la celebración de la Copa Mundial, así como otras cuestiones relativas a derechos humanos y el medioambiente.

Ha habido cambios sobre el papel, pero no sobre el terreno […]. La situación sigue siendo espeluznante.

Jacob, trabajador migrante de Kenia

No obstante, debido a los constantes problemas estructurales y a la falta de la debida aplicación, muchos miles de trabajadores y trabajadoras migrantes siguen sufriendo abusos y explotación actualmente. Las entidades empleadoras continúan teniendo un control excesivo sobre su personal y pueden cancelar los visados de los trabajadores o denunciarlos por “fuga” si tratan de cambiar de empleo, exponiéndolos a ser objeto de arresto y deportación. Miles de trabajadores y trabajadoras sufren robo de salario, condiciones laborales y de vida inseguras y, a veces, obstáculos infranqueables para cambiar de empleo. Siguen teniendo prohibido constituir sindicatos o afiliarse a ellos para luchar colectivamente por sus derechos; al mismo tiempo, la justicia les es esquiva y las indemnizaciones por los abusos siguen siendo escasas.

El impacto de todo ello también ha causado que no se hayan controlado los abusos cometidos en el pasado y que, en muchos miles de casos, ni las víctimas ni sus familiares hayan recibido indemnización por su sufrimiento ni reparación adecuada por los fallecimientos.

DOHA, QATAR – 16 DE DICIEMBRE: Trabajadores en la fachada del estadio Al Janoub poniendo un cartel el 16 de diciembre de 2019, Al Wakrah, Qatar.
Trabajadores fotografiados en un andamio en el Estadio Internacional Jalifa el 18 de noviembre de 2018, Doha.

¿Qué dicen los trabajadores y sus familias?

Faltan seis meses para que comience la Copa Mundial de la FIFA 2022 en Qatar, pero ¿cuál es la situación de la población trabajadora migrante sobre el terreno? Estas son las palabras de los trabajadores migrantes y sus familias explicando su realidad.

“Trabajamos de enero a enero, de domingo a domingo. Sin ningún día de descanso. Si te ausentas un día, te deducen dos o más días del sueldo.”

Godfrey, trabajador migrante de Uganda
@cesdavolio

“Trabajas bajo un sol abrasador, con 52 grados. Transpiras hasta que la camiseta está llena de sal, sientes humedad en los zapatos. Me duele la cabeza a diario. Les importa lo que haces, no cómo vives.”

Lawrence, trabajador migrante de Kenia
@cesdavolio

“Comíamos gracias a las organizaciones benéficas; la empresa no nos pagó durante meses y no teníamos dinero.”

Deepak, trabajador migrante de Nepal
@cesdavolio

No sabemos qué hacer […]. Va a hacer siete meses que no cobramos el salario. Yo, personalmente, estoy bien, pero ¿qué pasa con mis hijos? Ahora, mi hijo mayor está en casa; no puede ir al colegio.

Daniel, trabajador migrante que trabajaba en Qatar Meta Coats, empresa de diseño y construcción encargada de las obras del estadio Al Bayt

¿Qué deberían hacer ahora la FIFA y Qatar?

A seis meses del comienzo de la Copa Mundial, los abusos continuarán a no ser que el plan de acción establecido por la FIFA y sus socios se aplique adecuadamente. No obstante, ya es demasiado tarde para borrar el sufrimiento pasado y es hora de que la FIFA y Qatar rectifiquen.

Qatar tiene la clara obligación de prevenir los abusos contra los derechos humanos y de repararlos, pero la FIFA también tiene responsabilidades importantes y, conjuntamente, tenemos que asegurarnos de que cumple con ellas. Al adjudicar la celebración de la Copa Mundial a Qatar sin ninguna condición de mejorar la protección de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, la FIFA ha contribuido a que se cometan abusos contra los derechos humanos en una escala significativa y que va más allá de las personas empleadas en la construcción y la prestación de servicios en las sedes oficiales de la FIFA. Ello implica que, de conformidad con las normas internacionales, la FIFA debe garantizar ya reparación por los abusos laborales cometidos en el pasado relacionados con la Copa Mundial 2022. Dicha reparación debe incluir a las personas que han trabajado construyendo o prestando servicios en estadios, infraestructuras de transporte, alojamiento y otros proyectos relacionados con el torneo.

La FIFA debería trabajar con Qatar y otros socios para establecer un programa que proporcione reparación a los cientos de miles de personas migrantes que han trabajado en proyectos relacionados con la Copa Mundial. Para contribuir a financiar la reparación, la FIFA debería reservar una suma al menos equivalente a los 440 millones de dólares estadounidenses de la dotación en premios destinada a los equipos que participan en el torneo. Este dinero puede invertirse en fondos para indemnizar a los trabajadores y trabajadoras y en iniciativas para mejorar las protecciones de estas personas en el futuro. Esto es fácilmente factible, ya que la organización obtendrá unos ingresos de más de 6.000 millones de dólares con el torneo y dispone de una reserva de 1.600 millones.

200.000 millones de dólares
es lo que se ha gastado Qatar en la Copa Mundial
6.000 millones de dólares
es lo que la FIFA tiene previsto generar con la Copa Mundial
400 millones de dólares
es lo que la FIFA debería reservar para indemnizar a los trabajadores y trabajadoras

Di a la FIFA que indemnice a los trabajadores y trabajadoras migrantes

Ahora que el camino que lleva a Qatar 2022 está a punto de terminar, Amnistía Internacional insta a la FIFA y a Qatar a:

  • tomar medidas inmediatas y enérgicas para prevenir más abusos contra la población trabajadora migrante empleada en proyectos y servicios relacionados con la Copa Mundial;
  • garantizar que los trabajadores y trabajadoras migrantes y sus familias, que han sufrido para hacer realidad la Copa Mundial, reciban plena y adecuada reparación, que incluya:
    • prevenir futuros abusos contra las personas trabajadoras migrantes empleadas en proyectos y servicios relacionados con la Copa Mundial,
    • establecer un programa para indemnizar a la población trabajadora migrante,
    • reservar una suma no inferior a la dotación en premios de la Copa Mundial para fondos de indemnización y programas de protección de los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

actúa

El camino que lleva a #Qatar2022 pronto habrá terminado. Se marcarán goles, se coronará a los ganadores y hay que reparar daños. @FIFACom debe indemnizar a los trabajadores y trabajadoras y sus familias, que sufrieron para hacer realidad la Copa Mundial. #WorldCup2022 #PayUpFIFA