Cinco personas fueron ejecutadas el 18 de abril por un pelotón de fusilamiento. Cuatro de ellas habían sido condenadas por delitos relacionados con el tráfico de drogas, a saber: Lee Yuan Kwang, ciudadano de Hong Kong, Chu Ching Kuay, de Taiwán, y Boonkerd Jitpranee y Vichien Seanmahayak, ambos de Tailandia. La última persona ejecutada, Ramalee Tayae, natural de Tailandia, había sido condenada por cargos de asesinato.

