El Tribunal Supremo desestimó el 10 de mayo una petición para que se revisara el fallo que emitió en julio del 2000 confirmando la pena de muerte de Ram Deo Chauhan. Éste puede ser ahora ejecutado, pese a que existen indicios importantes de que tenía sólo 15 años cuando se cometieron los asesinatos por los que ha sido condenado. Su única posibilidad de escapar a la horca es la petición de clemencia al gobernador de Assam, y el llamamiento hecho por la Comisión Nacional de Derechos Humanos pidiendo que se conmute su pena.

