Ucrania: una crisis de derechos humanos devastadora

En estos momentos, la población ucraniana se enfrenta a una crisis de derechos humanos. Está muriendo gente, incluidos menores, y hay muchas más vidas en peligro.

A la par que Rusia continúa desplegando su guerra contra Ucrania, Amnistía Internacional saca a la luz violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, y recopilando indicios de nuestro equipo de investigación en el terreno y nuestro Evidence Lab del Programa de Respuesta a las Crisis. Desde la devastación de Izium al sitio de Mariúpol, pasando por el bombardeo de Kiev y las personas desplazadas en Leópolis, estamos ayudando a mantener al mundo informado sobre lo que está sucediendo en Ucrania.

El presidente ruso Vladimir Putin, su gobierno y las fuerzas armadas rusas están desesperados por ocultar la verdad acerca de la guerra, incluidos los posibles crímenes de guerra que están cometiendo en Ucrania. Amnistía Internacional irá actualizando esta página con la información más reciente sobre el conflicto, lo que ayudará a visibilizar la crisis de derechos humanos provocada por la invasión rusa. Haz clic en los enlaces que figuran a continuación para acceder a nuestros informes y datos sobre la investigación de asuntos de derechos humanos relacionados con el conflicto.

La invasión ha desencadenado una crisis masiva de derechos humanos, humanitaria y de desplazamiento que tiene todos los visos de ser la peor catástrofe de este tipo de la historia reciente de Europa. Rusia está vulnerando la soberanía de Ucrania y está poniendo en cuestión la arquitectura de la seguridad global.

Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional

La agresión rusa contra Ucrania

Una crisis humanitaria de proporciones masivas

La invasión rusa de Ucrania es un acto de agresión que ha desatado la mayor crisis de derechos humanos y de personas refugiadas en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Amnistía Internacional está documentando graves violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, entre ellas homicidios ilegítimos de civiles,lesiones a la población civil, destrucción de infraestructura y bloqueo de la ayuda humanitaria que la población civil necesita desesperadamente. Atacar hospitales y escuelas, sitiar a la población civil aplicando el método “o te rindes o te mueres de hambre”, usar armas prohibidas como las municiones de racimo y lanzar armas de poca precisión contra zonas pobladas, todas estas acciones podrían constituir crímenes de guerra.

Las personas atrapadas en el conflicto en ciudades como Izium o Mariúpol están al borde de un desastre humanitario; están expuestas a ataques constantes y muchas de ellas carecen de agua, luz o calefacción. La situación se vuelve ya insostenible al escasear cada vez más los alimentos, el agua y los suministros médicos y tener que refugiarse la población civil que aún queda en sus sótanos. La información de Amnistía Internacional sobre el terreno y las investigaciones por medios digitales ayudan a garantizar que los indicios de estas agresiones llegan al mundo entero.

La invasión ha desencadenado una crisis masiva de derechos humanos, humanitaria y de desplazamiento que tiene todos los visos de ser la peor catástrofe de este tipo de la historia reciente de Europa.

Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional
El Evidence Lab del Programa de Respuesta a las Crisis de Amnistía Internacional trabaja arduamente para identificar y verificar los detalles de posibles ataques ilegítimos que han causado la muerte o heridas a civiles, o han destruido o dañado infraestructuras civiles en Ucrania.

Esta documentación proporciona pruebas esenciales que después pueden usarse como herramienta para que los autores de violaciones de derechos humanos rindan cuentas.

Una crisis de personas refugiadas en Europa

La peor desde la Segunda Guerra Mundial

La población civil ucraniana cuyas casas han sido destruidas, además de todas las personas que temen por su vida se ven obligadas a huir del país de forma masiva. En lo que llevamos de conflicto en Ucrania, miles de personas han vivido en medio de bombardeos ilegítimos y millones se han tenido que desplazar. Se calcula que 3,8 millones de personas ya han huido a los países vecinos.

La agresión de las fuerzas rusas a la población civil y la destrucción de la infraestructura civil de Ucarania consituyen una violación del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Las parte en la guerra deben hacer todo lo posible para evitar a la población civil, priorizar su traslado fuera de las zonas de conflicto en condiciones de seguridad y permitir el acceso a la ayuda humanitaria imparcial. Amnistía Internacional pide a las partes que acuerden el establecimiento de corredores humanitarios seguros y bien diseñados, y que respeten esos acuerdos de buena fe.

Deben establecerse pasillos humanitarios efectivos con rapidez, eficacia y seguridad.

Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional

Represión de manifestaciones y medios de comunicación en Rusia

Encarcelamiento, censura, desinformación

Las autoridades rusas han lanzado una campaña de represión sin precedentes en todo el país contra el periodismo independiente, las protestas contra la guerra y las voces disidentes tras la invasión rusa de Ucrania. El Kremlin sigue totalmente resuelto a ocultar el coste humano de esta guerra y ha bloqueado sitios web de medios de comunicación independientes y redes sociales. Por otro lado, cualquiera a quien se pille difundiendo lo que se consideran “noticias falsas” sobre el conflicto se enfrenta a una pena de prisión de hasta 15 años.

La campaña de desinformación, unida al bloqueo informativo tienen como único objetivo privar por completo a la población rusa de información objetiva y fidedigna sobre el conflicto. Con el aumento de la represión, al menos 150 periodistas críticos han huido del país hasta la fecha. Sin embargo, pese a los riesgos, el movimiento en contra de la guerra sigue saliendo a la calle para concentrarse —se ha detenido de manera arbitraria a más de 15.000 manifestantes desde el comienzo de la invasión—.

Mientras miles de manifestantes salen a las calles en toda Rusia para denunciar la guerra, el Kremlin sigue decidido a sofocar las críticas al gobierno coaccionando a los medios de comunicación nacionales para que apoyen sus políticas.

Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central

DETENGAN LA AGRESIÓN Y PROTEJAN A LA POBLACIÓN CIVIL DE UCRANIA

En estos momentos, la población ucraniana se enfrenta a una crisis de derechos humanos catastrófica. Está muriendo gente, incluidos menores, y hay muchos miles de vidas en peligro. Actúa para exigir que las autoridades rusas pongan fin a este acto de agresión y protejan a la población civil ya.