Particular

Yemen: Niegan tratamiento médico a periodista condenado a muerte

Las autoridades de facto huzíes niegan a Tawfiq al Mansouri, uno de los cuatro periodistas detenidos desde 2015, que en abril fue condenado a muerte en Saná, un tratamiento médico del que puede depender su vida en el marco de un estado de salud crítico y de las terribles condiciones de reclusión.

Lynn Maalouf, directora regional adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África, ha declarado:

La negación por las autoridades de facto huzíes de tratamiento médico urgente al periodista y activista Tawfiq al Mansouri, enfermo de gravedad, es un acto de crueldad que viola la prohibición de la tortura y otros malos tratos.

“Desde su detención, y debido a las terribles condiciones de reclusión, ha sufrido enfermedades crónicas, como diabetes, insuficiencia renal, problemas cardíacos, inflamación de la próstata y asma. En fechas más recientes recibimos información preocupante que indicaba que había contraído la COVID-19 en junio, y que desde octubre su estado de salud se ha deteriorado aún más al negársele un tratamiento fundamental para sus problemas cardíacos.

La negación por las autoridades de facto huzíes de tratamiento médico urgente al periodista y activista Tawfiq al Mansouri, enfermo de gravedad, es un acto de crueldad que viola la prohibición de la tortura y otros malos tratos.

Lynn Maalouf

“De entrada, nunca debería haber sido encarcelado, y mucho menos condenado a muerte. En tanto se produce su liberación, que debería haber tenido lugar hace tiempo, se debe permitir con carácter inmediato el acceso de Tawfiq al Mansouri a la atención médica que necesita con gran urgencia, prestada por profesionales médicos de su elección. Pedimos además a las autoridades de facto huzíes que anulen de inmediato las condenas a muerte impuestas a los cuatro periodistas después de un juicio injusto, que retiren todos los cargos infundados pendientes y pongan en libertad a estas personas sin más demora.”

Información complementaria

En abril de 2020, un tribunal de Saná afín a los huzíes condenó a muerte a los cuatro periodistas —Tawfiq al Mansouri, Akram al Walidi, Abdelkhaleq Amran y Hareth Hamid— por cargos falsos, entre otros “espiar para Arabia Saudí”. Junto con otros seis periodistas liberados con posterioridad, estuvieron detenidos, sin cargos ni juicio, de 2015 a 2020, y fueron condenados en un juicio manifiestamente injusto. Durante este tiempo, estuvieron en situación de desaparición forzada, recluidos en régimen de incomunicación intermitente y en régimen de aislamiento, y se les privó de acceso a atención médica. Al menos tres de ellos fueron sometidos a tortura y otros malos tratos.

Los cuatro periodistas padecen una serie de problemas médicos, como dolor de estómago y de colon, hemorroides y otras afecciones que no se han diagnosticado o tratado adecuadamente. Tawfiq al Mansouri sufre además diabetes y cardiopatía.

Amnistía ha documentado ampliamente el uso del sistema judicial por parte de los huzíes para reprimir la libertad de expresión, asociación y religión dictando sentencias severas, incluida la pena de muerte, por ejercer estos derechos humanos.

Amnistía Internacional viene haciendo campaña por la liberación inmediata y sin condiciones de los cuatro periodistas condenados a muerte y les invita a actuar aquí.