Nepal: Las autoridades deben actuar proactivamente para erradicar la dañina práctica de expulsar a las mujeres y las niñas a chozas insalubres y peligrosas durante su menstruación

Ante la muerte en el distrito de Bajura (Nepal) de una mujer y sus dos hijos de corta edad, obligados a pernoctar en un cobertizo durante su menstruación, Amnistía Internacional ha afirmado que las autoridades deben tomar medidas urgentes para erradicar esta práctica dañina y discriminatoria, conocida como chhaupadi.

“Con el fin de evitar más muertes, las autoridades nepalíes deben implantar una estrategia integral, elaborada en consulta con los grupos nepalíes de activistas en favor de los derechos de las mujeres, para eliminar el chhaupadi. Una de las medidas debe ser la aplicación real de las leyes existentes que penalizan esta práctica, así como la puesta en marcha de programas de educación generalizados en las zonas afectadas”, ha dicho Niranjan Thapaliya, director de la Sección de Nepal de Amnistía Internacional.

"El chhaupadi es una violación del derecho a no sufrir discriminación por género y violencia de género, garantizado por la Constitución de Nepal y los tratados Internacionales de Derechos humanos, incluida la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.”

Información complementaria

La práctica del chhaupadi surge de la creencia existente en algunas zonas de Nepal de que las mujeres y las niñas son “impuras” e “intocables” tras el parto y durante la menstruación. A consecuencia de esta creencia, las familias y las comunidades regulan lo que pueden tocar durante ese periodo y las mujeres están obligadas a irse de su casa y vivir en establos o chozas separados del resto del pueblo, construidos específicamente con este fin, que a menudo están sucios, son inseguros y no las protegen frente a las inclemencias del tiempo.

A pesar de la introducción en 2017 de la ley que tipifica como delito el chhaupadi, sigue siendo una práctica generalizada, especialmente en las regiones del medio oeste y el extremo oeste del país, y ha habido numerosos casos de mujeres que han muerto o han sido víctimas de violencia sexual mientras vivían en estos alojamientos.