En respuesta a los informes de que Azat Miftakhov, matemático y activista anarquista, fue sometido a tortura, incluidos abusos sexualizados, en una colonia penal rusa, Denis Krivosheev, director regional adjunto de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central, ha declarado:
“Las autoridades deben iniciar urgentemente una investigación independiente y efectiva sobre estas denuncias, hacer rendir cuentas en procedimientos justos a todos los presuntos responsables y garantizar que Azat Miftakhov goce de protección frente a nuevos actos de violencia, incluida la tortura y otros malos tratos”.
“Los informes que indican que el personal de la prisión y los reclusos estuvieron implicados en el ataque ponen de manifiesto un sistema en el que las autoridades penitenciarias utilizan, alientan o toleran la violencia y la crueldad como herramientas de intimidación y coacción. Esta situación se ve a menudo agravada por la violencia sexual y las amenazas sexualizadas, dirigidas explícitamente contra presos y presas LGBTI y que se utilizan de forma más general: unas tácticas asociadas con algunas de las prácticas más represivas de la era del gulag.
Los informes que indican que el personal de la prisión y los reclusos estuvieron implicados en un ataque ponen de manifiesto un sistema en el que las autoridades penitenciarias utilizan, alientan o toleran la violencia y la crueldad como herramientas de intimidación y coacción.
Denis Krivosheev, director regional adjunto de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central
“El caso de Azat Miftakhov ilustra los graves riesgos a los que se enfrenta la población reclusa tomada como objetivo por el gobierno. Según los informes, en mayo de 2023 miembros de las autoridades repartieron fotografías íntimas de Miftakhov entre otros reclusos; con ello pretendían someterlo a la crueldad de la jerarquía penitenciaria informal, a las condiciones más duras y a la violencia sexual a manos de otros presos.”
Información complementaria
El 5 de mayo de 2026, el grupo de apoyo de Azat Miftakhov, ex posgraduado de la Universidad Estatal de Moscú, publicó un relato detallado en el que denunciaba que éste había sido sometido a tortura y otros malos tratos y a violencia sexual, incluidas amenazas de violación, tras haber sido trasladado a la Colonia Penal núm. 18, “Buho Polar”, en Jarp, distrito autónomo de Yamalia-Nenetsia.
Según los informes, el 21 de abril de 2026, un día después de su llegada a la colonia, Miftakhov recibió la orden ilegal de realizar una tarea de limpieza destinada expresamente a humillarlo. Al parecer, cuando él se negó, unos miembros del personal y otros reclusos lo inmovilizaron, le dieron una paliza y le golpearon en las plantas de los pies descalzos con un martillo de madera. Según indican los informes, a continuación lo desnudaron y lo amenazaron con violarlo y asfixiarlo, mientras funcionarios y reclusos lo sometían a repetidas agresiones físicas. Según el testimonio del propio Miftakhov, le aplicaron descargas eléctricas en los dedos gordos de los pies, y repitieron la aplicación numerosas veces cuando se negó a obedecer.
Azat Miftakhov ya había denunciado haber sufrido torturas tras haber sido detenido por primera vez en 2019 por su presunta implicación en el intento de incendio en 2018 (que no causó ningún daño) de una oficina del partido en el gobierno, Rusia Unida, en Moscú.
En septiembre de 2025, inmediatamente después de su liberación, fue detenido de nuevo y acusado de “justificar el terrorismo” por unos comentarios que presuntamente había realizado mientras estaba detenido, y fue condenado a otros cuatro años de prisión.


