“El aprendizaje es un buen punto de partida en la lucha por la justicia racial”: Lo que nos enseña Cindy Hawkins Rada, investigadora y asesora de Amnistía

En un mundo cada vez más complejo, el racismo y la discriminación racial aún están muy presentes, con terribles consecuencias para las vidas de millones de personas. Esto exige tener una visión clara y compartida sobre cómo se genera, mantiene, normaliza y reproduce el racismo sistémico, y cómo se puede abordar. El aprendizaje es una forma de resistencia: desentrañar la conexión que existe entre la historia y los problemas actuales y aprender de lo que otras personas hacen para luchar contra la injusticia racial en sus propios contextos.

Cindy Hawkins Rada, investigadora y asesora de Amnistía Internacional especializada en justicia racial y una de las creadoras del nuevo curso de aprendizaje, explica por qué la justicia racial es una de las cuestiones clave de nuestro tiempo y qué puede hacer cada persona para hacerla realidad.

¿Podrías hablarme de tu función en Amnistía y en qué consiste?

Soy investigadora y asesora sobre justicia racial. Me ocupo de investigar cómo se manifiesta en la sociedad el racismo sistémico y cómo ello constituye discriminación racial con arreglo al derecho internacional de los derechos humanos. Por ejemplo, cómo discriminan las políticas migratorias a los grupos víctimas de racismo, o cómo una comunidad tiene derecho a obtener reparación por el colonialismo y la esclavitud.

Actualmente estoy centrada en investigar cómo la aplicación de las políticas migratorias en República Dominicana refleja prácticas racistas, basadas en legados del colonialismo y la esclavitud, y afecta desproporcionadamente a las personas haitianas y a las dominicanas de ascendencia haitiana. También asesoro a Amnistía Internacional sobre la forma de ver las cuestiones de derechos humanos desde una perspectiva de justicia racial.

¿Cómo llegaste a esta área de trabajo?

Llegué a ella porque para mí la justicia racial es muy personal. Soy una mujer raizal, perteneciente a una comunidad afrodescendiente de Colombia. El racismo sistémico y las desigualdades estructurales que me ha tocado vivir han dado forma a mi manera de entender la injusticia y los derechos humanos. La realidad que he vivido me ha enseñado que el racismo no es incidental, sino algo que está firmemente arraigado en el funcionamiento de nuestras sociedades.

¿Hay algún trabajo que te haya causado un gran impacto?

En el mundo en que vivimos, caracterizado por la exclusión creciente, la discriminación, la retórica racista y la violencia, trabajar en un curso de educación en derechos humanos sobre justicia racial y derechos humanos me ha parecido una experiencia realmente impactante. Lo que más me llama la atención no es sólo la urgencia de este contexto, sino también la falta generalizada de conocimientos —y a menudo las ideas erróneas— sobre cómo funcionan el racismo y la discriminación.

Colaborar con personas expertas en educación en derechos humanos y especialistas regionales de todo el mundo para profundizar en cuestiones de racismo sistémico y examinar cómo la justicia racial puede abordarse como una cuestión de derechos humanos ha sido un reto y una experiencia transformadora. Este proceso me estimuló a pensar de forma crítica, a aprender de la experiencia de otras personas y a conseguir que conceptos complejos resultaran lo más accesibles posible.

¿Qué es el racismo sistémico?

El término racismo sistémico hace referencia a la forma en que las ideas sobre categorías raciales llegan a integrarse en las instituciones, las leyes, las políticas y las prácticas cotidianas que dan forma a la sociedad. Es algo que va mucho más allá de un prejuicio individual o de los actos aislados de discriminación.

Cuando el racismo es sistémico, está normalizado en las estructuras que regulan cómo se distribuyen los recursos, cómo se toman las decisiones y cómo se trata a las personas en campos como la educación, la atención sanitaria, la migración, la actuación policial y el empleo. Esto quiere decir que los grupos sometidos al racismo pueden estar en una situación constante de desventaja incluso sin que exista una intención individual abiertamente racista.

El racismo sistémico puede estar internalizado en la forma en que una persona se ve a sí misma y a los demás, puede expresarse en las interacciones diarias, reforzarse institucionalmente y apoyarse estructuralmente en desigualdades históricas y sociales vinculadas a la raza, la etnia, la ascendencia, el origen nacional o el color de la piel.

¿En qué consiste la justicia racial?

La justicia racial consiste en exigir un mundo en el que nos aseguremos de que las personas que han sido sometidas a racismo pueden disfrutar plenamente de sus derechos humanos en pie de igualdad, en el que estén erradicados el racismo y la discriminación racial. Es algo que va más allá de una igualdad formal o de tratar a todo el mundo por igual: se centra en crear sistemas y prácticas justos y equitativos, transformando la educación, la atención sanitaria, la migración y la justicia de manera que se hagan efectivos los derechos de todas las personas.

La justicia racial implica también la erradicación deliberada de las estructuras y los sistemas que sostienen la subordinación y la desigualdad racial. Implica aprender, escuchar y aprovechar los conocimientos y la lucha de grupos y comunidades sometidas al racismo que históricamente se han resistido a él y han luchado por la igualdad.

¿Qué puedes decirnos del curso sobre justicia racial? ¿Qué pueden esperar aprender quienes lo sigan?

El curso sobre justicia racial y derechos humanos está concebido para ayudar a la gente a entender mejor cómo funciona el racismo de forma sistémica y por qué la justicia racial es una cuestión fundamental de derechos humanos. Reúne a cuatro estimulantes figuras que comparten sus reflexiones y recomendaciones con estudiantes y activistas. Tanto si estás empezando a trabajar sobre justicia racial como si ya llevas algún tiempo haciéndolo, sus reflexiones pueden ayudarte a pensar por dónde empezar, a mantener el rumbo y a lograr un cambio significativo y duradero.

Este curso está dividido en tres módulos y para terminarlo necesitarás aproximadamente una hora y media. El Módulo 1 ofrece una perspectiva general del racismo sistémico, el Módulo 2 se centra en la discriminación racial, y el Módulo 3 trata de cómo actuar para enfrentarse al racismo y a la discriminación racial. El curso está disponible en inglés, español y francés.

¿Por qué es importante que haya un curso sobre justicia racial?

Un curso sobre justicia racial y derechos humanos es fundamental en la actualidad, porque el racismo es cada vez más visible en la política, el discurso público y las vivencias reales, mientras que el conocimiento de cómo actúa a nivel sistémico sigue siendo limitado. La educación en derechos humanos sobre justicia racial se ha convertido en un paso necesario para lograr un cambio significativo.

¿Qué te pareció lo más interesante de las personas expertas que participaron en la creación del curso?

Lo que me pareció más interesante fue aprender directamente de personas expertas de la sociedad civil procedentes de diferentes regiones y con un extenso historial de lucha por la justicia racial en sus respectivos contextos. Sus contribuciones dejaron bien claro que el racismo sistémico no tiene el mismo aspecto en todas partes. Se manifiesta de manera diferente según la historia y las estructuras sociales.

Sus ideas, comentarios y recomendaciones fueron fundamentales para dar forma a un curso que ofrece una perspectiva global. Esto era especialmente importante, ya que al examinar otros cursos existentes sobre racismo vi que muchos se ceñían a un ámbito geográfico limitado y se centraban sobre todo en marcos de Estados Unidos y Europa. Colaborar con estas personas expertas de las Américas, el Pacífico, Asia Meridional y el Norte de África contribuyó a garantizar que el curso sea pertinente, coherente y tenga sentido en distintas regiones del mundo.

¿Cuál es la mejor forma de combatir el racismo en nuestra vida cotidiana?

Hay muchas formas de combatir el racismo en nuestra vida cotidiana. El aprendizaje es un punto de partida: nos ayuda a comprender cómo se reproduce el racismo estructural e institucionalmente, y nos prepara para cuestionar y poner en tela de juicio esos sistemas, no sólo las conductas individuales.

Por eso, recomiendo hacer el curso para explorar las muchas formas en que la gente se está enfrentando al racismo en todo el mundo. El curso incluye ejemplos concretos de movimientos antirracistas en diferentes regiones, y cuatro especialistas de la sociedad civil nos ofrecen recomendaciones prácticas basadas en su experiencia.

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