Es necesaria una investigación independiente sobre las denuncias de violación y tortura bajo custodia en Irán

Las autoridades iraníes deben investigar urgentemente las denuncias de que se ha violado y sometido a torturas a detenidos y detenidas en las manifestaciones postelectorales. Así lo manifestó la secretaria general de Amnistía Internacional el 15 de agosto.

Irene Khan instó al líder supremo de Irán, Alí Jamenei, a instituir una comisión de investigación inmediata e independiente e invitar a expertos internacionales –incluidos los relatores de Naciones Unidas sobre tortura y ejecuciones extrajudiciales– a participar en ella. “Los informes que salen a la luz en Irán afirman que se ha sometido a torturas y violado a hombres y mujeres detenidos, algunos de los cuales han muerto a consecuencia de esas torturas”, ha manifestado Irene Khan.

“Las formas de abuso descritas parecen tener como finalidad degradar y humillar a las víctimas de la manera más extrema. Si las denuncias están fundadas, los responsables deben comparecer sin demora ante la justicia.”

Según el presidente del Parlamento iraní, Ali Larijani, una investigación reciente realizada por el Parlamento no había hallado pruebas de violación u otras torturas a detenidos.

Sin embargo, el líder supremo Alí Jamenei había ordenado anteriormente la clausura del centro de detención de Kahrizak y había anunciado que se había despedido al director del centro y a varios guardias por abusos a presos.

“Para que la afirmación del presidente Larijani tenga credibilidad debemos conocer los detalles de la investigación parlamentaria a la que se refiere, incluido quién la llevó a cabo y si se puede considerar o no independiente”, ha manifestado Irene Khan.

“Instamos al presidente a hacer públicos estos detalles y a publicar todas las conclusiones de la investigación, para que el mundo pueda valorar si puede considerarse creíble o si es un mero intento de desviar las críticas y encubrir la verdad.”

El 14 de agosto, Mehdi Karroubi, uno de los cuatro candidatos a los que se permitió presentarse a las elecciones presidenciales del 12 de junio, afirmó que varios detenidos recluidos por protestar contra los controvertidos resultados oficiales de las elecciones habían muerto a consecuencia de palizas bajo custodia.

Anteriormente, el 9 de agosto, Mehdi Karroubi había denunciado que se había torturado –entre otras cosas, mediante violación– a hombres y mujeres detenidos, y había pedido una investigación urgente. Fue poco después de esto, y ante las crecientes manifestaciones de preocupación internacional, cuando el presidente del Parlamento anunció que las denuncias habían sido descartadas por una investigación parlamentaria.

Mohsen Rouhalamini, hijo de un destacado asesor del candidato a la presidencia Mohsen Rezaei, murió, según los informes, de paro cardiaco y hemorragia pulmonar dos semanas después de ser detenido el 9 de julio. Se cree que estuvo recluido en Kahrizak y que presentaba heridas graves en la cara.

El líder supremo Alí Jamenei, según los informes, ordenó una investigación sobre su muerte, y poco después ordenó el cierre del centro de detención de Kahrizak.

“El líder supremo debe actuar, y hacerlo ya, para abordar la espiral de abusos”, ha manifestado Irene Khan.

“Las negativas oficiales no bastan. Para tener credibilidad tanto en su país como en el extranjero, lo que se necesita es una investigación exhaustiva sobre las denuncias de tortura –incluida la violación– y otros abusos, y el líder supremo debe invitar a expertos internacionales –como los relatores especiales de la ONU sobre la tortura y las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias– a visitar Irán y participar en la investigación.”