La policía y agentes del gobierno del estado de Lagos desalojaron por la fuerza a más de 30.000 residentes de Otodo Gbame, estado de Lagos, en el suroeste de Nigeria, los días 9 y 10 de noviembre. Centenares de miles de personas más que viven en otros asentamientos situados en zonas ribereñas de Lagos corren riesgo de desalojo forzoso.

