Persistía la política de reclutamiento militar forzoso e indefinido, que en algunos casos constituía esclavitud. Cientos de personas eritreas que habían sido devueltas a su país después de buscar refugio en otros se enfrentaban a detenciones arbitrarias a su regreso. Se reprimía el derecho a la libertad de expresión y seguía sin revelarse la suerte de 27 personas que habían sido víctimas de desaparición forzada en 2001. El gobierno seguía sin investigar los crímenes de derecho internacional. Se renovó el mandato del relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Eritrea.
Leer másRetiene la pena de muerte en la legislación pero no ha llevado a cabo ejecuciones en al menos 10 años
Herramientas de campaña que se pueden emplear para intervenir con carácter de urgencia y defender los derechos humanos de alguien.
Informes, documentos informativos, declaraciones, contribuciones escritas para OIG y otros recursos de los equipos de investigación de Amnistía.