¿Cuál es la situación de la tortura en Uzbekistán?
La tortura y otros malos tratos son habituales y desempeñan un «papel central» en el sistema de justicia de Uzbekistán. La policía y las fuerzas de seguridad recurren con frecuencia a la tortura para obtener confesiones, intimidar a familias enteras o como amenaza para exigir sobornos.
¿Quién comete torturas?
La policía y la policía secreta, el Servicio de Seguridad Nacional de Uzbekistán (SNB).
¿A quién se tortura?
Las fuerzas de seguridad usan la tortura contra hombres y mujeres acusados de delitos, como el robo y el asesinato, y contra personas que han caído en desgracia ante las autoridades, como ex cargos públicos, personas críticas con el gobierno y empresarios. Las personas más expuestas a sufrir tortura y otros malos tratos son hombres y mujeres acusados o declarados culpables de delitos «contra el Estado» y relacionados con el terrorismo. Entre las víctimas hay trabajadores migrantes y miembros de grupos religiosos prohibidos. A menudo las autoridades actúan también contra la familia extensa de la víctima.
¿Qué técnicas de tortura se emplean?
La policía y la policía secreta usan técnicas terribles, como la asfixia, la violación, las descargas eléctricas, la exposición a frío y calor extremos, y la privación de sueño, comida y agua. Amnistía ha documentado palizas detalladas y prolongadas a cargo de grupos de personas, incluidos otros presos, muchas de las cuales actúan con la cara cubierta. La policía secreta usa celdas de tortura insonorizadas con paredes acolchadas, y hay celdas de tortura subterráneas en algunas comisarías de policía.
¿Por qué se tortura a las personas?
La tortura es parte de las medidas de represión del gobierno contra cualquier grupo que perciba como una amenaza para la seguridad nacional. Se usa para obtener confesiones y pruebas incriminatorias sobre otros sospechosos. A menudo se juzga a las personas basándose en pruebas obtenidas bajo tortura. La policía y la policía secreta también usan la amenaza de tortura para exigir enormes sobornos a detenidos y presos y a sus familias.
¿Responden los torturadores ante la justicia?
Aunque la tortura está prohibida en la legislación de Uzbekistán, rara vez es castigada. Entre 2010 y 2013 sólo 11 policías han sido declarados culpables de tortura en aplicación de la legislación de Uzbekistán. Durante este periodo, se registraron oficialmente 336 denuncias de tortura, de las que sólo se tramitaron ante los tribunales 23 y seis llegaron a juicio. Para empeorar las cosas, las autoridades encargadas de investigar esas denuncias suelen ser las mismas que son acusadas de tortura, lo que limita gravemente la probabilidad de que se haga justicia a las víctimas.
¿Qué dicen otros países sobre la tortura?
Muchos gobiernos, incluido el de Estados Unidos, hacen caso omiso de estas terribles torturas, aparentemente por miedo a incomodar a un aliado en la «guerra contra el terror». Otros gobiernos, como el de Alemania, parecen más preocupados por la seguridad energética, la seguridad nacional y las oportunidades de negocio.
¿Qué pide Amnistía Internacional?
Amnistía Internacional pide al presidente Islam Karimov que condene públicamente el uso de la tortura. Además, las autoridades deben establecer un sistema independiente de inspección de todos los centros de detención y garantizar que no se usan nunca ante los tribunales las confesiones y otras pruebas obtenidas bajo tortura u otros malos tratos.


