Turkmenistán: Siguen sin cumplirse las promesas

 Los acosos, detenciones y encarcelamientos por motivos políticos siguen arreciando en Turkmenistán pese a las promesas del gobierno de proteger y hacer respetar los derechos humanos. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional hoy, 12 de febrero, en vísperas del segundo aniversario del gobierno.

El gobierno del presidente Gurbanguly Berdymukhamedov llegó al poder el 14 de febrero de 2007, tras la muerte del entonces presidente Saparmurad Niyazov, y entre la esperanza de que mejorara el espantoso historial de derechos humanos del país, caracterizado por la represión de cualquier forma de disidencia pacífica.

“Aunque el presidente Gurbanguly Berdymukhamedov anuló algunas de las políticas de su predecesor, todavía tiene que cumplir sus promesas de introducir reformas en materia de derechos humanos, y para ello debe, de inmediato, poner fin a las desapariciones forzadas, liberar a los presos de conciencia, acabar con la tortura y otros malos tratos y levantar las restricciones a la libertad de expresión, asociación y religión”, ha manifestado Nicola Duckworth, directora del Programa para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.

“Los periodistas, los activistas de la sociedad civil y las personas que practican determinadas religiones siguen siendo víctimas de acoso e intimidación por parte del nuevo gobierno.”

Un documento de Amnistía Internacional hecho público hoy, Individuals continue to be at risk of violations in Turkmenistan, enumera numerosos casos de personas que están esperando que se haga justicia. La organización señala que la situación de varias personas sobre cuyos casos ha actuado la comunidad internacional ha mejorado. Sin embargo, las excarcelaciones se debieron más a menudo a indultos que no formaban parte de juicios justos y plenamente transparentes.

“La lista de violaciones de derechos humanos es larga: represión de la disidencia, juicios injustos, exilio interno, desapariciones forzadas… Todas estas prácticas continúan dos años después de que el gobierno se comprometiera a mejorar la situación de los derechos humanos. A menos que tome medidas inmediatas, el gobierno actual apenas se distinguirá del anterior”, ha manifestado Nicola Duckworth.

Amnistía Internacional siente preocupación porque, como parte de su política para silenciar a los activistas de la sociedad civil y negar la libertad de medios de comunicación, las autoridades lanzaron en abril de 2008 una nueva oleada de represión. La organización supo de numerosos casos de acoso e intimidación contra periodistas que cooperaban con medios de comunicación extranjeros que habían publicado información crítica respecto a las autoridades.

Amnistía Internacional pide al presidente Gurbanguly Berdymukhamedov y a su gobierno que cumplan tanto las promesas que formularon como las obligaciones internacionales que han contraído.

Véase también: Turkmenistan: Submission to the UN Universal Periodic Review: Third session of the UPR Working Group of the UN Human Rights Council, December 2008, https://www.amnesty.org/en/library/info/EUR61/005/2008/en  Turkmenistan: No effective human rights reform https://www.amnesty.org/en/library/info/EUR61/004/2008/en  Recomendaciones de Amnistía Internacional al nuevo gobierno de Turkmenistán, https://www.amnesty.org/es/library/info/EUR61/005/2007