Bloguero egipcio entre las 24 personas que se enfrentan a prisión por “insultar” al poder judicial

Las autoridades de Egipto deben retirar todos los cargos contra Alaa Abdel Fattah, un bloguero y activista de derechos humanos que adquirió relevancia durante el levantamiento de 2011, y contra al menos otros 23 acusados, que podrían enfrentarse a penas de hasta cuatro años de prisión simplemente por criticar el deficiente sistema de justicia del país, ha manifestado Amnistía Internacional.

Se espera que el sábado 30 de septiembre un tribunal penal de El Cairo dicte sentencia en la causa contra un total de 25 acusados. Al menos 24 de ellos, entre los que se encuentran Alaa Abdel Fattah, el político egipcio Amr Hamzawy y el ex diputado Essam Sultan, han sido acusados de difamación por sus críticas legítimas al poder judicial de Egipto, al que calificaron de parcial y de marioneta del Estado.

“Este juicio es un intento de silenciar las críticas a un poder judicial que se ha convertido en fuente de violaciones de los derechos humanos. ‘Insultar’ a las instituciones públicas o cargos públicos no es un delito reconocido por el derecho internacional, y nadie debería ser juzgado —y mucho menos ir a prisión— por ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión”, ha afirmado Najia Bounaim, directora de Campañas de Amnistía Internacional para el Norte de África.

“En lugar de castigar a Alaa Abdel Fattah y a los otros 23 acusados por expresar sus opiniones, las autoridades deberían retirar los cargos contra ellos y ponerlos en libertad de inmediato y sin condiciones.”

Este juicio es un intento de silenciar las críticas a un poder judicial que se ha convertido en fuente de violaciones de los derechos humanos.
Najia Bounaim, directora de Campañas de Amnistía Internacional para el Norte de África

Las investigaciones de Amnistía Internacional han identificado graves deficiencias del proceso debido en el sistema judicial de Egipto. El sistema de justicia penal ha impuesto condenas a muerte colectivas y largas penas de prisión a miles de defensores y defensoras de los derechos humanos, activistas, profesionales del derecho y periodistas en juicios manifiestamente injustos, mientras que las fuerzas de seguridad responsables de graves violaciones de derechos humanos gozan de una impunidad casi absoluta. Amnistía Internacional también ha concluido que la Fiscalía es cómplice de violaciones de derechos humanos al cerrar los ojos ante las desapariciones forzadas, la tortura y otros malos tratos.

“Resulta irónico que las autoridades egipcias persigan a personas por criticar al poder judicial cuando hay graves interrogantes sobre su independencia e imparcialidad”, ha manifestado Najia Bounaim.

“Si las autoridades deciden declarar culpable a Alaa Abdel Fattah y a los otros 23 acusados el sábado, supondrá un paso más hacia la desaparición de la justicia en Egipto.”

Si las autoridades deciden declarar culpable a Alaa Abdel Fattah y a los otros 23 acusados el sábado, asupondrá un paso más hacia la desaparición de la justicia en Egipto.
Najia Bounaim, directora de Campañas de Amnistía Internacional para el Norte de África

Los cargos contra los 24 acusados, entre los que se encuentra Alaa Abdel Fattah, se deben exclusivamente al ejercicio de su derecho a la libertad de expresión. El análisis del sumario realizado por Amnistía Internacional indica que no

hay indicios verosímiles que apunten a que hayan incitado al odio, la violencia o la discriminación. Los cargos contra ellos se basan en comentarios que realizaron en medios de comunicación y redes sociales.

Alaa Abdel Fattah está siendo juzgado sobre la base de un tuit en el que criticaba al poder judicial por ser “parcial” e insinuaba que los jueces “reciben órdenes del ejército”. El tuit estaba relacionado con un controvertido juicio de 2013 en el que 43 personas que trabajaban en ONG fueron condenadas a entre uno y cinco años de prisión. El cargo contra el político egipcio Amr Hamzawy se basa en un tuit sobre la misma sentencia, que él calificó de “escandalosa y falta de transparencia”. El ex diputado Essam Sultan fue acusado sobre la base de una entrevista en televisión en la que describió el juicio contra el ex presidente Hosni Mubarak como una “burla a la justicia y una traición a los manifestantes muertos”. Otros 21 procesados fueron acusados sobre la base de tuits y declaraciones similares.

Alaa Abdel Fattah pasó 45 días detenido en 2006 por protestar para apoyar a los jueces que pedían la independencia del poder judicial durante el gobierno del presidente Hosni Mubarak.

“Es vergonzoso que un hombre que hace más de 10 años permaneció codo con codo con los jueces egipcios para defender los derechos de éstos y del poder judicial se enfrente ahora a juicio por criticar pacíficamente la misma institución”, ha declarado Najia Bounaim.

Campaña #FreeAlaa

Alaa Abdel Fattah se encuentra actualmente en la prisión de Al Mazraa en el complejo penitenciario de Tora, en El Cairo, cumpliendo una condena de cinco años de cárcel tras ser declarado culpable de incumplir la represiva Ley de Manifestaciones de Egipto por participar en una protesta pacífica en 2013 que se oponía a los juicios de civiles ante tribunales militares. A su pena de prisión le seguirán cinco años de medidas excesivas de libertad condicional, lo que constituye privación de libertad. El Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria ha concluido que Alaa Abel Fattah está detenido arbitrariamente y ha pedido su libertad inmediata.

Alaa Abdel Fattah, bloguero y defensor de los derechos humanos que adquirió relevancia durante el levantamiento de 2011 en Egipto. ©Islam Amin

Está previsto que el Tribunal de Casación de Egipto vea su recurso de apelación el 19 de octubre y confirme la sentencia, reduzca la pena o lo absuelva. Los y las activistas locales de derechos humanos han organizado una campaña antes de esa fecha para pedir su liberación.

“Alaa es una de las miles de personas que están perdiendo años de su vida en las cárceles de Egipto mientras el presidente Abdelfattah al Sisi es recibido calurosamente por gobiernos de todo el mundo, sin que apenas se planteen cuestiones relativas a las violaciones de derechos humanos cometidas por su régimen —ha contado a Amnistía Internacional Mona Seif, hermana de Alaa Abdel Fattah—.

Pero sabemos que hay personas en todo el mundo que apoyan a Alaa y a todas las personas injustamente detenidas en las cárceles de Egipto, y les pedimos que hagan oír sus voces y se unan a nuestra campaña #FreeAlaa para ayudarnos a que quede en libertad.”

También ha dicho que durante los tres años y medio que lleva detenido, a su hermano le han negado el acceso a todos los libros y periódicos en un intento de aislarle mentalmente de los sucesos que se están produciendo.