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Urge tregua humanitaria inmediata en Sri Lanka para ayudar a la población civil atrapada

Los dos días de alto el fuego oficial en Sri Lanka que finalizaron el miércoles 15 de abril no han ayudado a acabar con el sufrimiento de alrededor de 100.000 civiles atrapados en la zona de conflicto.

Según información aparecida en los medios de comunicación, John Holmes, secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, ha afirmado que la pausa de 48 horas en las hostilidades ha sido “insuficiente” para entregar asistencia y permitir que la población civil saliera de la zona.

Ante la intensificación de los combates, Amnistía Internacional ha pedido al gobierno de Sri Lanka y a los Tigres de Liberación de Eelam Tamil que declaren de inmediato una tregua humanitaria provisional para que la desesperada población civil pueda abandonar la zona en busca de seguridad.

Al parecer, Francia, India y el Reino Unido también han pedido a Sri Lanka que ofrezca otra tregua a los Tigres de Liberación de Eelam Tamil. Según información de la ONU, los Tigres de Liberación mataron a seis civiles que intentaban huir de la zona de conflicto durante el alto el fuego. La organización también informó en marzo de que más de 2.800 civiles habían muerto y más de 7.000 habían resultado heridos desde principios de año.

La desesperada población civil que continúa atrapada en la región de Wanni, en la zona nororiental de Sri Lanka, necesita ayuda humanitaria urgente, pues los informes indican que los alimentos y el material médico se están agotando.

Resulta imposible verificar ninguno de los informes que se reciben de la zona de conflicto, ya que el gobierno de Sri Lanka la ha acordonado en la práctica y no permite el acceso de personal de ayuda humanitaria ni de observadores independientes de derechos humanos.

Amnistía Internacional se ha puesto en contacto con dos profesionales médicos del principal hospital de la zona segura, que calificaron la situación de caótica e informaron de que el hospital se estaba quedando sin anestésicos, cuchillas quirúrgicas y algunos medicamentos básicos.

Según un profesional médico, el jueves 16 de abril llevaron al hospital a 92 civiles heridos y los combates se estaban intensificando. Otro informó de que el día anterior habían llegado al hospital 75 personas con heridas de bala y de que al menos 12 civiles habían sido víctimas de homicidio.

“La desesperación y el sufrimiento humanos aumentan y han alcanzado un nivel alarmante”, ha manifestado Sam Zarifi, director del Programa de Amnistía Internacional para Asia y Oceanía.

“Hacemos un llamamiento a todas las partes en conflicto para que se aseguren de que no aumenta el peligro para la población civil, y pedimos a observadores internacionales como la ONU que garanticen que se decreta un cese real de las hostilidades.”

“Para evitar que continúe el derramamiento de sangre, los Tigres de Liberación deben permitir que la población civil se traslade a zonas seguras y el gobierno debe prolongar el alto el fuego.”