Acabemos con las barreras a la libre elección en Burkina Faso

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© Sophie Garcia/Corbis para Amnesty International

En Burkina Faso, si eres niña es probable que tu infancia no dure mucho. El matrimonio forzado a edad temprana es habitual, como lo es el embarazo precoz.

Si eres mujer, te pueden negar el acceso a métodos anticonceptivos, por el mero hecho de no tener el permiso de tu esposo. Y si no consigues acceder a anticonceptivos, puedes verte obligada a usarlos en secreto por miedo a ser acusada de adulterio por tu pareja o tus parientes políticos.

Si eres sobreviviente de violación y quedas embarazada como consecuencia de esa agresión, debes pagar tu propia atención médica de urgencia, algo que no está al alcance de la mayoría de las víctimas.

Es una situación insostenible. Las niñas de Burkina Faso quieren que les devuelvan su infancia. Sus madres, tías y hermanas están hartas de ser marginadas de las decisiones que afectan a sus vidas. Dales tu apoyo hoy.

Sobreviviente de matrimonio forzado de 18 años
El gobierno debe educar a los padres para que abandonen prácticas tradicionales nocivas que afectan negativamente a las niñas.

Maria: “Mi papá me casó con un hombre de 70 años.“

Yo soy la más joven de la familia. Mi mamá tuvo seis hijos. Mi papá tiene cuatro esposas. Nunca terminé la escuela, ni siquiera la primaria; no sé por qué mis padres me sacaron. Tenía que dedicar todo mi tiempo a ayudar con las tareas del hogar.

Hace unas dos semanas, mi papá me casó con un hombre de 70 años que ya tiene cinco esposas. Me amenazó diciéndome: 'Si no te vas con tu esposo, te mato'. Estuve tres días con las otras esposas en la casa y luego me escapé. Caminé durante tres días para llegar a este centro para chicas jóvenes.”

“Maria“ tenía 13 años cuando charló con Amnistía en una casa refugio para sobrevivientes de matrimonio forzado en mayo de 2015.

© Sophie Garcia/Corbis para Amnesty International

EN CIFRAS

52 %

niñas de Burkina Faso que se casan antes de los 18 años

17 %

mujeres de Burkina Faso que usan anticonceptivos, una de las tasas más bajas del mundo

Céline: “Usaré anticonceptivos en secreto”

“Habría querido usar anticonceptivos para asegurar intervalos mayores entre mis hijos. Pero mi esposo se negó. Entonces me negué a tener relaciones sexuales con él durante mi periodo fértil. Mi esposo se enojó y me golpeó, pero no cedí.

Cuando hay intervalos entre los hijos, se crían con buena salud.

Mis amigas me hablan del costo de los anticonceptivos. Si consigo el dinero, comenzaré a usar anticonceptivos en secreto.”

Céline tiene 26 años y es madre de cuatro hijos.

@ Amnesty International

@ Anna Kari
@ Anna Kari

La desigualdad de trato niega a las mujeres su derecho a elegir

En Burkina Faso, seas mujer o niña, se te impide tomar decisiones fundamentales que sólo a ti te incumben. Decisiones como casarte o no y cuándo, con quién casarte, y quedarte embarazada o no y cuándo. Estas barreras a la elección son alimentadas por actitudes sociales que otorgan más valor a los hombres y los niños que a las mujeres y las niñas.

Esta discriminación da lugar a abusos contra los derechos humanos básicos de las mujeres y las niñas, como su derecho a la vida, a la educación y a una atención de la salud de calidad, en particular atención de la salud sexual y reproductiva.

A veces no tenemos dinero para pagar anticonceptivos y por eso he tenido ocho hijos.
Korotimi, 43 años

Sobre todo, esta discriminación niega a las mujeres y niñas sus derechos sexuales y reproductivos, unos derechos que les permiten tomar libremente decisiones sobre lo que ocurre con sus cuerpos y con sus vidas sin amenaza de violencia. Esto incluye el derecho a información y servicios adecuados sobre salud sexual, planificación familiar y sexualidad.

Las consecuencias de estos abusos son claras cuando se examinan los números. Más de la mitad de las mujeres de Burkina Faso contrajeron matrimonio antes de los 18 años, y el 10 %, antes de los 15. Sólo alrededor del 17 % de las niñas están en la escuela secundaria. Muchas deben abandonar la escuela porque las obligan a casarse o a realizar las tareas domésticas. La mayoría de las niñas ya están casadas cuando cumplen los 19 años, y casi la mitad de las mujeres jóvenes son madres. Sólo el 17 % de las mujeres de Burkina Faso que anticonceptivos, una de las tasas más bajas del mundo.

En 2015, Burkina Faso aprobó una estrategia nacional para reducir el matrimonio precoz en un 20 % en 2025. Pero se trata de un objetivo demasiado pequeño y tardío. En virtud del derecho internacional, Burkina Faso debe adoptar inmediatamente medidas sostenibles para acabar con el “matrimonio precoz” y los muchos abusos contra los derechos humanos de las niñas a los que da lugar.

© Sophie Garcia/Corbis para Amnesty International
Intervención de un hombre en un grupo de discusión, Bobo-Dioulasso, junio de 2014
Cuando las mujeres no usan anticonceptivos, obedecen [...]. Con la planificación familiar, no [...]. Si le das libertad a la mujer, se aprovecha de ella.
Bibata Ouédraogo (izda.). © Amnesty International (foto: Nick Loomis)

Mi cuerpo mis derechos en Burkina Faso

Para las niñas obligadas por sus familias a casarse, para la mujer que necesita el permiso de su esposo o de sus parientes políticos para usar anticonceptivos; para la niña que queda embarazada tras ser violada y no tiene otra elección que llevar a término ese embarazo, llevamos la campaña Mi cuerpo mis derechos a Burkina Faso.

Junto con las muchas mujeres y niñas que allí siguen exigiendo sus derechos, pedimos al gobierno que acabe con las barreras a la libre elección en Burkina Faso.

¡Nosotras somos quienes llevamos a término el embarazo, sólo nosotras! ¡Nosotras tenemos que decidir si queremos quedar embarazadas o no!
Bibata Ouédraogo, activista de los derechos de las mujeres

Acabemos con las barreras que impiden la libre elección en Burkina Faso

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