El país sufría una corrupción sistémica que provocaba la infrafinanciación de los servicios públicos. Los recortes de fondos por parte del gobierno de Estados Unidos afectaron negativamente al derecho a la salud, en un contexto en el que en torno a seis millones de personas sufrían inseguridad alimentaria aguda y más del 70% de la población infantil no estaba escolarizada. Las autoridades continuaron recurriendo a prácticas autoritarias, incluida la detención arbitraria, para reprimir y acallar la disidencia y la oposición política. El conflicto armado que había estallado en 2013 se intensificó, provocando desplazamientos masivos y decenas de homicidios. La presencia en el país de fuerzas armadas ugandesas constituía una violación del embargo de armas dictado por el Consejo de Seguridad de la ONU y renovado en mayo. Aunque las autoridades dieron un pequeño paso para establecer una Comisión de la Verdad, la Reconciliación y la Recuperación, no hubo ningún avance relativo a la creación de un organismo para indemnizar y reparar a las víctimas del conflicto, ni a la creación del Tribunal Híbrido para Sudán del Sur. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU renovó el mandato de la Comisión de Derechos Humanos de Sudán del Sur.
Leer másRetiene la pena de muerte en la legislación
Herramientas de campaña que se pueden emplear para intervenir con carácter de urgencia y defender los derechos humanos de alguien.
Informes, documentos informativos, declaraciones, contribuciones escritas para OIG y otros recursos de los equipos de investigación de Amnistía.