Según los informes, el ex maestro y sindicalista Zhang Shanguang, que cumple una condena de 10 años en una fábrica-prisión de la provincia de Hunan, ha sido brutalmente golpeado por los guardias de la cárcel y recluido en régimen de aislamiento tras poner en circulación un documento pidiendo el fin de la tortura y de las largas jornadas laborales. Otros presos que firmaron la petición también fueron golpeados, según los informes, y todos corren peligro de sufrir las represalias de los guardias de la cárcel.

