Libertad de Expresión
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Resumen

Comunicarnos y expresarnos libremente es fundamental para vivir en una sociedad justa y abierta.

Los gobiernos afirman defender la “libertad de expresión” en casi todas las constituciones del mundo, pero en realidad no es así. Por todo el planeta hay gente que va a la cárcel –o sufre algo peor– simplemente por hablar.

El derecho a buscar, recibir y compartir información e ideas sin miedo ni injerencias ilegítimas es esencial para nuestra educación, para desarrollarnos como personas, ayudar a muestras comunidades, acceder a la justicia y disfrutar de todos nuestros demás derechos.

Desde sus inicios, Amnistía ha apoyado y protegido a personas que alzaban la voz en favor de sí mismas y de otras. Trabajamos con periodistas, personas que realizan trabajo comunitario, personal docente, sindicalistas, activistas de los derechos reproductivos y pueblos indígenas que defienden su derecho a la tierra.

Amnistía ha hecho campaña en todo el mundo a favor de miles de presos y presas de conciencia, personas que, aunque no han propugnado la violencia ni recurrido a ella, han sido encarceladas por ser quienes son (por su orientación sexual, origen étnico, nacional o social, lengua, nacimiento, color, sexo o situación económica) o por aquello en lo que creen (por sus creencias, ideas políticas u otras convicciones profundas).

Ales Bialiatski, activista de los derechos humanos bielorruso, quedó en libertad en junio del año pasado. Dijo: “Continúen trabajando por la protección de los derechos humanos, No vamos a quedarnos de brazos cruzados. No podemos rendirnos”.

La policía dispersa violentamente una protesta espontánea en la calle Tverskaya tras dictarse la sentencia del caso Bolotnaya, Moscú, febrero de 2014. © Alexander Baroshin/Amnesty International

El problema 

Defensores y defensoras de los derechos humanos son aquellas personas, grupos de personas u organizaciones que promueven y protegen los derechos humanos de forma pacífica. Los gobiernos, las fuerzas de seguridad, los intereses comerciales, los grupos armados, los líderes religiosos y, a veces, incluso sus propias familias y comunidades pueden intentar y lograr silenciar sus inconvenientes opiniones o acciones. Para ello, pueden llegar a matarlas o amenazarlas, y a recurrir al secuestro o a la tortura.

Los gobiernos usan a menudo la excusa de la “seguridad nacional” para acallar las críticas. En los últimos años, el terrorismo ha contribuido a justificar un incremento de la represión.

Raif Badawi está cumpliendo una condena de 10 años de prisión en Arabia Saudí, básicamente por haber creado un sitio web de debate político y social. Otro bloguero local explica: “Pretenden amordazar y silenciar la disidencia mediante distintos métodos, como la vergonzosa Ley de Terrorismo, que se blande como una espada contra la gente con opiniones propias. Los tribunales condenan a 10 años o más de cárcel por un simple tuit. Se acusa de ‘terroristas’ a las personas ateas y a quienes se ponen en contacto con organizaciones de derechos humanos”.

Periodistas

Una prensa libre, que informe sobre los asuntos que conforman nuestras vidas, es una de las piedras angulares de cualquier sociedad. Sin embargo, en Azerbaiyán, México y Liberia –por nombrar sólo algunos países–, quienes ejercen el periodismo se enfrentan a represión y agresiones. Esta situación puede empeorar en caso de conflictos como el de Siria, donde se ha detenido, torturado y asesinado a periodistas que informaban sobre abusos contra los derechos humanos.

Amnistía Internacional pide:

• Los presos y presas de conciencia de todo el mundo deben ser puestos en libertad de manera inmediata e incondicional.

• Todas las leyes que criminalizan a las personas que se expresan o protestan pacíficamente deben desaparecer de los libros jurídicos.

• Las leyes contra la incitación al odio u otras formas de violencia no deben utilizarse para reprimir la disidencia legítima.

• Las personas deben tener acceso a la información.

Más información sobre el tema

Expresión, asociación y reunión

La libertad de expresión está muy relacionada con la libertad de asociación y de reunión pacífica.

Libertad de asociación: te da derecho a asociarte con quien desees, a fundar clubes, asociaciones o sindicatos en defensa de tus intereses o a afiliarte a ellos.

Libertad de reunión pacífica: te da derecho a participar en reuniones pacíficas, tales como una manifestación o una asamblea pública. 

La frontera digital

El mundo digital garantiza igualdad de condiciones y permite que un número mucho mayor de personas tengamos acceso a la información que necesitamos para cuestionar a los gobiernos y a las empresas. La información es poder, e Internet ofrece la posibilidad de dar un poder significativo a los 7.000 millones de habitantes del mundo, poniendo a nuestra disposición medios para expresar lo que vemos y sentimos, sea lo que sea y dondequiera que estemos.

Pero… la libertad de expresión hoy en día depende de la riqueza, los privilegios y el lugar que ocupamos en la sociedad. Por ejemplo, quienes controlan las cadenas de televisión pueden hacer llegar su mensaje a muchas más personas que el resto de la población. De manera similar, quien tiene ordenador portátil con banda ancha dispone de un acceso a la información mucho mayor que quien se ve obligado a recorrer varios kilómetros hasta un cibercafé.

Cada vez más, los Estados tratan de poner cortafuegos a las comunicaciones digitales. Irán, China y Vietnam han intentado desarrollar sistemas que les permitan controlar el acceso a la información digital. En la región de Cachemira, en el norte de la India, cortar Internet y las comunicaciones móviles es la respuesta ante cualquier disturbio. En Amnistía estamos buscando continuamente nuevas formas de evitar el bloqueo de nuestro sitio web en China.

Los gobiernos utilizan también peligrosa y compleja tecnología para leer el correo electrónico privado de activistas y periodistas, y encienden por control remoto la cámara o el micrófono de sus ordenadores para grabar en secreto sus actividades. En 2014, Amnistía y una coalición de organizaciones que trabajan en el área de la tecnología y los derechos humanos lanzaron “Detekt”, sencilla herramienta que permite a los activistas escanear sus dispositivos en busca de programas espía utilizados con fines de vigilancia.

Ayúdanos a proteger la libertad de expresión. Únete a millones de personas que luchan por los derechos humanos.

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Cifra básica

Artículo 19

La libertad de expresión está protegida por el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.