Tras conocerse los informes de que las fuerzas armadas de Myanmar realizaron un ataque aéreo contra un hospital del estado de Rakáin el miércoles por la noche, Día de los Derechos Humanos, el investigador de Amnistía Internacional sobre Myanmar, Joe Freeman, manifestó:
“Ningún lugar ni ninguna persona está a salvo de la violencia de las fuerzas armadas de Myanmar, que están extendiendo la represión antes de unas elecciones este mes marcadas por abusos contra los derechos humanos. Este último ataque contra un hospital debe investigarse como una violación del derecho humanitario.”
“Bombardear un hospital en un día dedicado a los derechos humanos a nivel mundial demuestra el absoluto desprecio que las fuerzas armadas de Myanmar profesan a la población civil. Las desgarradoras imágenes de las secuelas de este ataque, a las que Amnistía ha tenido acceso, indican que se trató de un nuevo ataque aéreo.”
“La prevalencia de este tipo de ataques por parte de las fuerzas armadas de Myanmar en 2025, que ha alcanzado niveles récord, subraya la necesidad urgente de suspender los envíos al país de combustible para aviones, armas y productos de doble uso.”
“Casi cinco años después del golpe de Estado, la comunidad internacional debe adoptar medidas concertadas, selectivas y eficaces para hacer rendir cuentas a los responsables en Myanmar, incluida la tan necesaria y largamente esperada remisión de toda la situación en Myanmar a la Corte Penal Internacional por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.”
Información complementaria
Según múltiples informes de los medios de comunicación, las fuerzas armadas de Myanmar bombardearon el Hospital General de Mrauk U, en el estado de Rakáin, en la tarde del 10 de diciembre. Al parecer se lanzaron dos bombas.
Según información de la facción política del Ejército de Arakán, un grupo de resistencia que arrebató Mrauk U al control militar de Myanmar en 2024, en el bombardeo murieron 33 civiles, entre ellos un bebé, y resultaron heridas del orden de 80 personas.
Amnistía Internacional ha tenido acceso a fotos y vídeos de los daños sufridos por el hospital, así como de los cadáveres de las víctimas. Las imágenes de los daños, verificadas por el Laboratorio de Pruebas de Amnistía Internacional, son compatibles con un ataque aéreo.
Los hospitales están protegidos por el derecho internacional humanitario y solo pueden ser objeto de ataques si, al margen de sus funciones humanitarias, se utilizan para cometer actos perjudiciales para el enemigo.
Desde que se rompió el alto el fuego en 2023, el Ejército de Arakán ha tomado el control de 14 de los 17 municipios del estado de Rakáin, donde los miembros de la minoría rohinyá se han visto atrapados en el conflicto.


