“Soy activista desde que tenía 11 años”: Julie, superviviente y abanderada de los derechos humanos

Este blog contiene descripciones de abusos sexuales. Las incluimos para reflejar fielmente los testimonios de las personas supervivientes.

Julie Gbanmeton tiene 26 años y está a punto de defender su tesis de máster en Derecho en la Universidad de Parakou, en el norte de Benín. Nombrada “Estrella de los Derechos Humanos” por Amnistía Internacional Benín en 2024, dirige su propia organización, Femmes guerrières d’Afrique pour le développement (Mujeres Guerreras de África para el Desarrollo), cuyas integrantes —más de 50 en Benín y Togo— llevan a cabo trabajo comunitario para la promoción del liderazgo y los derechos humanos de las mujeres.

“Soy activista desde que tenía 11 años, porque a esa edad fui víctima de violencia. Me violaron. Y lo primero que hice fue denunciarlo.

Un fin de semana me dejaron al cuidado de un conocido de mis padres. Mi padre tenía cosas que hacer y le pidió que se quedara conmigo. Por la noche me fui a acostar y, cuando me quedé dormida, él cometió el delito.

Grité y grité, pero nadie me oyó, nadie acudió en mi ayuda. Cuando acabó, salí de la casa. Eran la una o las dos de la madrugada. No tenía teléfono, pero tenía una linterna. La encendí para ver por dónde iba andando. En el camino había un grupo de funcionarios de aduanas. No tenía miedo y fui hacia ellos. Les expliqué lo que me acababa de pasar y esa misma noche atraparon al hombre. Al día siguiente lo pusieron bajo custodia policial. Ese día mi padre regresó y se encontró con lo que había pasado. Se iniciaron los procedimientos judiciales, el hombre fue juzgado y condenado a cinco años de cárcel.

Así comenzó mi compromiso con los derechos humanos. A partir de entonces, siempre que veía una injusticia me quedaba impactada. Quería hacerme mayor para acabar con ellas.

‘Decidí que tenía que afrontar mis responsabilidades.’

Desde entonces no he dejado de luchar. Por el camino he tenido otras dificultades. A los 17 años me quedé embarazada. ¡Y fue por ignorancia! Estaba en la secundaria y seguí con mi embarazo a pesar de los prejuicios. No fue fácil, pero mis padres me apoyaron. Si ahora abandonara la lucha sería como si quisiera que mis hermanas sufrieran la misma violencia y crecieran en la misma ignorancia.

Mi hija tiene nueve años. Al principio se crio con su abuela, pero cumplí con mi papel de madre. Decidí que tenía que asumir mis responsabilidades como madre.

Antes no hablaba públicamente de lo que me había pasado porque lo consideraba vergonzoso. Pero hoy considero que me da fuerzas. Hay muchas personas que me animan en este proceso. Si para concienciar a las jóvenes de Benín es necesario que hable de los problemas a los que me he enfrentado y explique mis errores, lo haré orgullosamente. Servir a otras personas forma parte de mi vida diaria. Sé que tengo un largo camino por delante.

Mi familia y mis padres me apoyan. Mi padre entiende que soy así desde que nací: me opongo a la injusticia. Antes me consideraban una niña rebelde que hacía lo que quería. Actualmente mi padre no puede ayudarme económicamente, pero me anima.

La beninesa Julie Gbanmeton, Estrella de los Derechos Humanos
La beninesa Julie Gbanmeton, Estrella de los Derechos Humanos

De sobreviviente a defensora de los derechos humanos

Antes de presentarme al programa de Estrellas de los Derechos Humanos, ya me interesaba mucho el trabajo de Amnistía Internacional. Me interesa todo lo relacionado con la paz, la seguridad internacional y la justicia social, y por supuesto los derechos humanos, en los que se basa mi compromiso. Tras graduarme de secundaria empecé a estudiar Derecho en la Universidad de Parakou.

Trabajé activamente en una organización de jóvenes profesionales de la abogacía, donde fui directora de gestión de proyectos. También dirigí durante tres años el comité organizador del Día Internacional de los Derechos de la Mujer. Aprendí mucho.

En 2025, junto con otra «Estrella de los Derechos Humanos» de la región de Parakou, lancé una campaña de sensibilización sobre la violencia de género y la prevención de los embarazos precoces en Yugú. Organizamos sesiones de sensibilización en dos centros de enseñanza secundaria. También organizamos sesiones sobre cáncer de mama y sobre violencia ginecológica y obstétrica, unos temas que la gente no conoce suficientemente.

Desde 2023 también dirijo una organización que fomenta el liderazgo de las mujeres y los derechos de mujeres, niños y niñas, donde trabajo mucho para empoderar a las mujeres, combatir la violencia de género y promover los derechos de mujeres, niños y niñas. Estamos a punto de celebrar el Día Internacional de la Niña, que para nosotras es muy importante. Se trata de un día para la reflexión y la celebración de los avances conseguidos en la protección y la defensa de nuestros derechos, un día para hacer balance de nuestros logros, de los retos que tenemos por delante y de las perspectivas a largo plazo.

Allanando el camino a las futuras generaciones

A través de mi organización creé un concurso llamado “Voces infantiles, voces de esperanza”, concebido para contribuir a que los niños y las niñas sepan cuáles son sus derechos y responsabilidades en la sociedad y se expresen en público. Mi hija participó en él y también aprenderá a luchar. En esta lucha que estoy librando no voy a estar sola: mi hija también será una estrella que brille para otras. Voy a hacer realidad este sueño que tengo.

Tengo un mensaje que compartir. Ha llegado la hora de que las niñas y las mujeres de Benín brillemos, que conozcamos y defendamos nuestros derechos y que asumamos nuestra responsabilidad. Haciéndolo podemos contribuir al cambio social. Nuestro país no puede construirse sin nosotras.”

La violencia de género nos afecta a todas las personas, pero juntas podemos crear un mundo más seguro para todas.

Inscríbete en el curso en línea de Amnistía Internacional dedicado a afrontar y combatir la violencia de género