Marruecos: Uigur detenido no debe ser entregado a China

Idris Hasan lleva detenido dos meses a petición de China

Temo que si envían a mi esposo de vuelta a China, no lo veré nunca más” – Zaynura Hasan

Las autoridades de Marruecos no deben entregar a Idris Hasan, de etnia uigur y detenido en este país, a China, donde corre riesgo de sufrir tortura, ha declarado Amnistía Internacional antes de que se celebre mañana (miércoles 22 de septiembre) la vista de extradición.

Hasan, de 33 años, padre de tres hijos y diseñador informático, fue detenido en el aeropuerto de Casablanca el 19 de julio tras volar a Marruecos desde Turquía y trasladado a una prisión cerca de la ciudad de Tiflet.

Hasan tiene nacionalidad china y un permiso de residencia turco. Amnistía Internacional cree que corre un riesgo real de sufrir detención arbitraria y tortura si se consuma su traslado forzoso a China.

“La difícil situación de Idris Hasan denota los intentos de China por controlar a la comunidad de la diáspora uigur”, ha afirmado Joanne Mariner, directora de Respuesta a las Crisis de Amnistía Internacional.

“La amenaza de extraditar o expulsar de otro modo a personas uigures crea un clima de temor que disuade a las personas que están en otros países de expresar sus opiniones.

En el caso de Marruecos, enviar a Idris Hasan a China, donde la población uigur y de otras minorías étnicas sufren una terrible campaña de internamiento masivo, persecución y tortura, violaría las obligaciones contraídas por el país en virtud del derecho internacional.”

El principio de no devolución garantiza que ninguna persona debe ser devuelta a un país donde se vería expuesta a un riesgo real de tortura u otro trato o pena cruel, inhumano o degradante, y otras violaciones graves de derechos humanos.

También sería totalmente contrario a los compromisos de Marruecos por ser uno de los Estados Principales de la Iniciativa sobre la Convención contra la Tortura, cuya aspiración es “reducir y prevenir los riesgos de tortura y malos tratos”.

Súplicas de la familia

Idris Hasan vive en Turquía desde 2012 con su esposa Zaynura y sus tres hijos. Su esposa e hijos tienen permisos de residencia permanente en ese país, pero el de Idris está clasificado como “humanitario”.

Zaynura contó a Amnistía Internacional: “Temo que si envían a mi esposo de vuelta a China, no lo veré nunca más. Ahora que no está aquí […] mi hija mediana se despierta cada día diciendo que ha soñado con su papá, y menudo llora sonoramente sin motivo alguno.

“Ahora que han comenzado a ir a la escuela, siento la ausencia de mi esposo cada vez más. Él solía llevarlos a la escuela y traerlos después a casa, les ayudaba a hacer los deberes, jugaba con ellos.

Mi esposo cuenta los días, con la esperanza de que lo dejarán en libertad muy pronto. Será un gran revés para todos nosotros si no lo liberan.”

Información complementaria

Hasan fue detenido en aplicación de una notificación roja de Interpol tras aterrizar en Casablanca. Interpol ha cancelado después la notificación roja emitida en el caso de Hasan, basándose en nueva información recibida por su secretaría.

China ratificó un tratado de extradición con Marruecos en 2017, uno de los varios tratados de esa índole que ha firmado en los últimos años.

Según informes, el gobierno chino considera a Hasan un “terrorista” debido al trabajo que hacía para organizaciones uigures. La legislación china define “terrorismo” y “extremismo” de un modo excesivamente amplio y poco preciso, lo que se viene utilizando para reprimir a las personas de origen uigur y de otras minorías étnicas.

En junio de 2021, Amnistía Internacionalpublicó un informe que revelaba que cientos de miles de hombres y mujeres musulmanes de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang son sometidos a detención arbitraria masiva, adoctrinamiento y tortura.

En el informe, “Como si fuéramos el enemigo en una guerra”: Internamiento masivo, tortura y persecución por parte de China de personas musulmanas en Xinjiang, el equipo de Respuesta a las Crisis de Amnistía Internacional dio a conocer decenas de nuevos testimonios de personas que habían estado detenidas en los que se describían en detalle las medidas extremas adoptadas por las autoridades chinas desde 2017 con el objetivo fundamental de erradicar las creencias religiosas y tradiciones musulmanas así como las prácticas culturales y las lenguas locales de los grupos étnicos musulmanes de la región.

Estos crímenes se han perpetrado contra la población de etnia uigur, kazaja, hui, kirguís, uzbeka y tayika con el pretexto de la lucha contra el “terrorismo”.

Amnistía Internacional también lanzó una campaña internacional en la que pide el cierre de los campos de internamiento y presenta más de 60 detallados expedientes de caso de personas que se cree que están actualmente detenidas. Hasta septiembre de 2021 se han recopilado más de 300.000 firmas de todo el mundo para exigir al presidente Xi Jinping y otros mandatarios que las autoridades chinas pongan en libertad a todas las personas detenidas actualmente en campos de internamiento y prisiones en Xinjiang.