Libia: La renovación del acuerdo sobre migración confirma la complicidad de Italia en la tortura de personas migrantes y refugiadas

 

“La decisión del gobierno italiano de ignorar los terribles abusos que se infligen a decenas de miles de personas en Libia y renovar el acuerdo Italia-Libia que retiene a las personas migrantes en un país asolado por la guerra es una vergonzosa muestra de todo lo que están dispuestos a hacer los gobiernos de la UE para impedir que las personas refugiadas y migrantes lleguen a las costas de Europa”, ha declarado Amnistía Internacional.

En los tres años transcurridos desde que se firmó el acuerdo inicial, al menos 40.000 personas, entre ellas miles de menores de edad, han sido interceptadas en el mar, devueltas a Libia y expuestas a un sufrimiento inimaginable.
Marie Struthers, Amnistía Internacional

El 2 de febrero, exactamente tres años después de su firma, se prorrogará sin modificaciones otros tres años el memorándum de entendimiento sobre migración entre Italia y Libia. Según el acuerdo, Italia ayuda a las autoridades marítimas libias a interceptar embarcaciones en el mar y devolver a las personas a centros de detención de Libia, donde son recluidas ilegítimamente y sufren abusos graves, incluidas violaciones y torturas.

“En los tres años transcurridos desde que se firmó el acuerdo inicial, al menos 40.000 personas, entre ellas miles de menores de edad, han sido interceptadas en el mar, devueltas a Libia y expuestas a un sufrimiento inimaginable. Entre ellas se cuentan 947 personas interceptadas solamente este mes”, dijo Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa.

“No se comprende que, pese a las pruebas del sufrimiento que se inflige como resultado directo de este abominable acuerdo y a la escalada del conflicto en Libia, Italia esté dispuesta a renovarlo. Italia debe exigir que Libia ponga en libertad a todas las personas refugiadas y migrantes actualmente recluidas en sus centros de detención y cierre esos centros de una vez”.

Las personas migrantes y solicitantes de asilo recluidas en centros de detención están en condiciones de reclusión terribles y sufren abusos graves que incluyen la tortura y la violación, así como el hacinamiento. Además, sus vidas siguen en peligro debido a la intensificación del conflicto en curso. El 30 de enero, el ACNUR anunció que suspendía sus operaciones en el Centro de Reunión y Salida, centro de tránsito inaugurado hace apenas un año en Trípoli, por temor por la seguridad y la protección de las personas que estaban en sus instalaciones, su personal y sus asociados.

Decenas de miles de personas refugiadas y migrantes están retenidas en una zona en la que el conflicto se intensifica.
Marie Struthers, Amnistía Internacional

El memorándum de entendimiento se firmó inicialmente en un intento de impedir que las personas refugiadas y migrantes llegaran a las costas de Italia reteniéndolas en Libia. Italia acordó instruir, equipar y apoyar a la Guardia Costera Libia y a otras autoridades libias con el fin de permitirles interceptar a personas en el mar y devolverlas a Libia.

Ambos gobiernos decidieron prorrogar el acuerdo en octubre de 2019. El gobierno italiano se había comprometido en un principio a negociar reformas para abordar la difícil situación de las personas refugiadas y migrantes en Libia; sin embargo, ahora ha anunciado que, pese a no haber logrado las reformas, seguirá cooperando con Libia.

Al apoyar a las autoridades libias en sus iniciativas para poner fin a las travesías por mar y retener a las personas en Libia, Italia se ha convertido en cómplice de este abuso.
Marie Struthers, Amnistía Internacional

“Decenas de miles de personas refugiadas y migrantes están retenidas en una zona en la que el conflicto se intensifica. Quienes tratan de huir por mar corren el riesgo de ser interceptadas y devueltas a centros de detención, a menudo en zonas de conflicto. Al apoyar a las autoridades libias en sus iniciativas para poner fin a las travesías por mar y retener a las personas en Libia, Italia se ha convertido en cómplice de este abuso”, concluyó Marie Struthers.

“Los gobiernos italiano y libio deben acordar actualizar las condiciones de su cooperación, centrándose en la protección de las personas refugiadas y migrantes, la evacuación de las que están recluidas actualmente en centros de detención y la creación de vías seguras y legales para llegar a Europa”.

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA

El 2 de julio de 2019, decenas de personas migrantes y refugiadas perdieron la vida y resultaron heridas tras un ataque aéreo contra un centro de detención perteneciente a la Dirección General para la Lucha contra la Migración Ilegal. Hasta la fecha, nadie ha rendido cuentas por el ataque.