Italia: Histórica victoria judicial de las personas romaníes subraya la falta de protección de los derechos por las autoridades

La sentencia de un tribunal italiano, que declara ilegal la actuación del Ayuntamiento de Roma al reasentar por la fuerza a familias romaníes en un campamento segregado étnicamente, es un paso histórico hacia el fin de la discriminación que sufren las personas romaníes en Italia, ha afirmado Amnistía Internacional.

La sentencia, dada a conocer hoy por los demandantes en una conferencia de prensa conjunta en Roma, considera que obligar a las personas romaníes a vivir en el campamento segregado étnicamente de La Barbuta constituye trato discriminatorio. Amnistía Internacional ha afirmado que la sentencia debe señalar el comienzo de un proceso que permita desmantelar la segregación en materia de vivienda que afecta a las personas romaníes en todo el país.

“Obligar a las personas romaníes a vivir en un campamento segregado, situado en un lugar remoto e inaccesible, no sólo empuja a esas personas hacia los márgenes de la sociedad sino que, según se ha demostrado ahora, también es ilegal”, ha afirmado Elisa De Pieri, investigadora de Amnistía Internacional sobre Italia.

"Aunque ha sido necesaria una sentencia judicial para sacar a las instituciones italianas de su complacencia respecto al trato que se dispensa a las personas romaníes, es de vital importancia que esto sólo sea el comienzo de un proceso. Italia debe poner fin a este sistema discriminatorio de dos niveles y garantizar que a las personas romaníes que necesitan asistencia en materia de vivienda no se les ofrece como única opción un campamento segregado étnicamente.

La sentencia, dictada el 30 de mayo de 2015 por la sección civil del Tribunal de Roma, declara que el Ayuntamiento de Roma discriminó a las familias romaníes al alojarlas en el campamento de La Barbuta. Este campamento, formado por contenedores prefabricados rodeados de vallas, fue construido en un lugar remoto cerca del aeropuerto de la ciudad, en aplicación de las facultades concedidas en virtud de un estado de emergencia declarado por el gobierno italiano en 2008. A pesar de un fallo judicial de 2011 que anuló el estado de emergencia y todas las medidas y decisiones resultantes, el Ayuntamiento de Roma concluyó la construcción del campamento de La Barbuta y procedió a asignar unidades de vivienda en el campamento únicamente a familias romaníes. Entre ellas había muchas familias que habían sido objeto de desalojo forzoso del campamento de Tor de' Cenci.

Amnistía Internacional pide al Ayuntamiento de Roma y al gobierno de Italia (también parte en el caso) que actúen con celeridad para implementar en su integridad la sentencia y garantizar el final inmediato del trato discriminatorio de las familias que viven actualmente en La Barbuta y otros campamentos.

Como mínimo, no debe planearse ni desarrollarse ningún nuevo campamento, y debe emprenderse un proceso de consulta auténtica con todas las familias romaníes alojadas actualmente en centros y campamentos segregados de Roma para identificar diversas soluciones de vivienda alternativa viable, no discriminatoria y adecuada de acuerdo con las obligaciones de derechos humanos de Italia. Debe proporcionarse una vivienda adecuada a todas las personas y familias romaníes que la necesiten, incluidas viviendas sociales.

“Las autoridades locales llevan demasiado tiempo discriminando abiertamente a las familias romaníes, y las autoridades nacionales no han movido un dedo para impedirlo. Ahora deben trabajar unas y otras por el cierre de los campamentos, al tiempo que contactan con las comunidades y les ofrecen diversas alternativas adecuadas”, ha afirmado Elisa De Pieri.

“Esta sentencia subraya el requisito legal que establece que todas las personas deben tener igual acceso a una vivienda adecuada, sea cual sea su etnia. Sin embargo, aunque constituye un avance importante, sólo es un primer paso.”

“Italia no ha abordado hasta ahora las acciones discriminatorias de los gobiernos locales. Esta inacción, que es claramente un elemento importante de esta sentencia, debe terminar. Instamos a la Comisión Europea a considerar esta sentencia como una oportunidad clave para ejercer su presión abriendo un procedimiento de infracción contra Italia por el trato discriminatorio dispensado a las personas romaníes en el acceso a una vivienda adecuada, lo cual viola la legislación contra la discriminación de la Unión Europea.

Notas

Amnistía Internacional, que había hecho campaña junto con organizaciones no gubernamentales internacionales y locales para parar la construcción de La Barbuta y el traslado de las familias romaníes a este lugar, intervino con un informe de amicus curiae en el caso planteado por la Asociación de Estudios Jurídicos sobre la Inmigración y la Asociación 21 contra la municipalidad de Roma en 2012.

Las autoridades de Roma han puesto en marcha dos sistemas paralelos asumiendo que, mientras otros grupos pueden necesitar soluciones adecuadas de vivienda como, por ejemplo, viviendas sociales, en el caso de la población romaní bastaría con que se instalara en un campo.

 

Para más información sobre este caso, véase nuestro Informe 2013.