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Irak debe investigar las denuncias de tortura del periodista que lanzó sus zapatos a George W Bush

Amnistía Internacional ha señalado que las autoridades deben iniciar de inmediato una investigación independiente sobre las denuncias formuladas por el periodista Muntadhar al Zaidi –excarcelado ayer martes 15 de septiembre tras cumplir nueve meses de prisión– según las cuales fue sometido a torturas por altos funcionarios iraquíes no identificados hasta ahora.

Al periodista se le había impuesto una condena de tres años de cárcel –reducida después a un año– por haber arrojado sus zapatos al ex presidente George W Bush durante una conferencia de prensa celebrada en Bagdad el año pasado.

“Las autoridades iraquíes tienen la obligación de investigar con prontitud y de manera plena e independiente todas las denuncias de torturas y malos tratos, incluidas las formuladas por Muntadhar al Zaidi tras salir ayer de la cárcel, y procesar a las personas responsables de tales abusos”, ha señalado Malcom Smart, director del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

Muntadhar al Zaidi ha afirmado que las fuerzas de seguridad iraquíes empezaron a torturarlo inmediatamente después de su detención.

El periodista, de 30 años, manifestó que funcionarios iraquíes lo habían golpeado con barras de hierro, azotado con cuerdas y aplicado descargas eléctricas en el patio de un edificio situado en el recinto de la Zona Verde utilizado por las fuerzas estadounidenses estacionadas en Bagdad.

El corresponsal de la cadena iraquí de televisión Al Baghdadiya, con sede en El Cairo, lanzó sus zapatos al presidente Bush durante una conferencia de prensa conjunta celebrada por el ex máximo mandatario estadounidense y el primer ministro iraquí, Nuri al Malik, el 14 de diciembre de 2008 en Bagdad.

Al Zaidi fue condenado a tres años de prisión por ofender en público a un jefe de Estado extranjero, pero le redujeron la pena a un año de cárcel tras la presentación de un recurso de apelación. Ha sido puesto en libertad tres meses antes debido a su buen comportamiento.

Poco después de su detención, Amnistía Internacional pidió a las autoridades iraquíes que investigaran las denuncias formuladas por su familia, según las cuales Muntadhar al Zaidi había sido golpeado y agredido tras ser puesto bajo custodia, y que garantizaran su seguridad mientras permaneciera detenido, pero no recibió ninguna respuesta.

Las torturas y otros matos tratos a detenidos por parte de las fuerzas de seguridad iraquíes siguen siendo un fenómeno habitual y generalizado. Durante los últimos años, el gobierno ha anunciado la apertura de investigaciones sobre varios casos destacados de presuntas torturas, pero rara vez se han dado a conocer sus resultados.