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Centenares de personas acusadas de “brujería” perseguidas en Gambia

En Gambia, hasta un millar de personas han sido secuestradas de sus pueblos por “hechiceros”, llevadas a centros de detención secretos y obligadas a beber brebajes alucinógenos.

El líquido que las obligan a beber ha provocado a muchas de ellas graves problemas de riñón. Se sabe que dos personas han muerto por un fallo renal tras haber sido sometidas a esos tormentos.

Estos sucesos están teniendo lugar en el contexto de una “campaña de caza de brujas” que está propagando el terror por el país.

Testigos y víctimas han dicho a Amnistía Internacional que los “hechiceros” (procedentes, según se afirma, de la vecina Guinea) van acompañados por policías, soldados y agentes de los servicios de inteligencia nacionales. También van acompañados de “chicos verdes” (miembros de la guardia personal del presidente gambiano Yahya Jammeh).

Según la información facilitada a Amnistía Internacional por las víctimas y sus familiares, los “hechiceros” han estado visitando pueblos junto con agentes de seguridad armados y se han llevado por la fuerza, y en ocasiones a punta de pistola, a personas (muchas de ellas ancianas) a las que acusan de “brujería”. A estas personas las han llevado a centros de detención secretos.

En esos centros, donde algunas han permanecido hasta cinco días, las han obligado a beber sustancias desconocidas que les han provocado alucinaciones y un comportamiento errático. A muchas las han obligado a confesar que practicaban la brujería y, a algunas, las han golpeado con brutalidad, casi hasta matarlas.

El incidente más reciente tuvo lugar el 9 de marzo de 2009 en el pueblo de Sintet, distrito de Foni Jarrol, donde se obligó hasta a 300 personas a ir a la granja del presidente en Kanilai. Según un testigo presencial:

A las cinco de la mañana, policías paramilitares con armas y palas rodearon nuestro pueblo y amenazaron a la gente diciendo que, quien tratara de escapar, sería enterrado a dos metros bajo tierra [...] En el pueblo cundió el pánico [...] los niños gritaban, aterrados. Los policías señalaron al azar a más de 300 hombres y mujeres y, a punta de pistola, los obligaron a subir a unos autobuses y los llevaron al pueblo natal del presidente. Una vez allí, los desnudaron y los obligaron a beber “agua sucia” de hierbas y a bañarse con esas hierbas sucias. Muchas de las personas a las que obligaron a beber esas hierbas venenosas sufrieron diarreas y vómitos inmediatos, mientras yacían indefensas. Estuve allí cinco días. Sufrí y presencié esos abusos y esa humillación. No puedo creer que algo así esté sucediendo en Gambia. Es algo propio de la edad oscura.

Los sucesos han tenido lugar en el distrito de Foni Kansala, una zona cercana a la granja del presidente Jammeh en Kanilai. Sin embargo, mucha gente ha dicho a Amnistía Internacional que la “caza de brujas” se va a extender por todo el país. Cientos de personas han huido ya a la región de Casamancia, en Senegal, tras ser sus pueblos atacados.

Los hechiceros fueron invitados a Gambia a principios de año, tras la muerte de la tía del presidente Jammeh. Según los informes, el presidente cree que esa muerte se debió a brujería.

El 8 de marzo, Halifa Sallah, destacada figura de la oposición que ha escrito para el principal periódico de la oposición, Foroyya, sobre las actividades de los hechiceros, fue detenido en su casa. Desde entonces ha sido acusado de sedición y espionaje, y en la actualidad se encuentra en Milla II, la Prisión Central de Gambia. Su próxima comparecencia ante el tribunal está fijada para el 25 de marzo. Amnistía Internacional teme que corra peligro de sufrir tortura o malos tratos y que su juicio sea injusto.

Halifa Sallah es ex miembro del Parlamento Panafricano y dirigente minoritario de la Asamblea Nacional. También es secretario general de la Organización Democrática Popular por la Independencia y el Socialismo y coordinador de la Alianza Nacional por la Democracia y el Desarrollo. Fue candidato a las elecciones presidenciales de Gambia en 2006.

Amnistía Internacional ha pedido al gobierno de Gambia que ponga fin de inmediato a esta campaña, investigue los sucesos y lleve a los responsables ante la justicia.