Turquía: Defender los derechos humanos no es delito

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En Turquía se encarcela a defensoras y defensores de los derechos humanos como Taner Kılıç

Nuestro amigo y compañero Taner Kılıç, abogado de derechos humanos y presidente de Amnistía Turquía, fue detenido el 6 de junio de 2017 y permanece encarcelado desde entonces.

Actualmente está siendo juzgado por “pertenencia a una organización terrorista armada”. De ser declarado culpable, podría ser condenado a una pena de hasta 15 años de cárcel.

Taner no ha hecho nada malo. No es terrorista, es abogado y defensor de los derechos humanos. Fue uno de los primeros abogados turcos defensores de los derechos de las personas refugiadas y ha dedicado su vida profesional a tratar de mejorar la situación de las personas refugiadas que han huido a Turquía.

Exige justicia para los defensores y defensoras de los derechos humanos en Turquía

Taner Kılıç sólo hacía su trabajo como presidente de Amnistía Internacional Turquía: poner al descubierto los abusos contra los derechos humanos cometidos en el país. Sin embargo, en junio de 2017 fue encarcelado por la acusación infundada de pertenecer a una “organización terrorista armada”.

Un mes más tarde, otros 10 defensores y defensoras de los derechos humanos —entre ellos la directora de Amnistía Internacional Turquía, İdil Eser— fueron detenidos cuando asistían, como era habitual, a un taller para activistas de derechos humanos en Estambul.

A todos se los juzga por delitos relacionados con “terrorismo”, un intento absurdo de obstaculizar su activismo de derechos humanos.

Taner sigue en prisión y, los 10 de Estambul siguen expuestos a riesgos pese a que han recuperado la libertad gracias a las acciones de nuestra campaña.

Taner y los 10 de Estambul son nuestros amigos y colegas. Han dedicado su vida a proteger pacíficamente los derechos humanos de otras personas en Turquía y en otras partes. Tacharlos de delincuentes coloca a todo el mundo en una situación de vulnerabilidad frente a las actuaciones del gobierno para arrebatarles sus libertades personales.

No pararemos hasta que TODAS estas personas estén libres. Únete a nuestro llamamiento para que liberen a Taner y retiren los cargos contra los 10 de Estambul. Haz saber a Turquía que el mundo entero la está mirando.

Taner Kılıç y su hija. Taner Kılıç y su hija.
Taner Kılıç y su hija. © Particular

¿De qué se le acusa a Taner?

Desde el sangriento intento de golpe de Estado del verano de 2016 —del que las autoridades de Turquía culpan a Fethullah Gülen— se extendió en el país una campaña masiva de represión dirigida contra personas opositoras al gobierno, tanto reales como supuestas. Una de las acusaciones más habituales contra miles de personas como Taner es la descarga y uso de una aplicación poco conocida de mensajería segura llamada ByLock. Las autoridades aseguran que Taner descargó esta aplicación en 2014.

Taner niega estas acusaciones, ya que ni siquiera había oído hablar de ByLock antes del intento de golpe de Estado. Dos análisis periciales independientes de su teléfono revelan que no hay absolutamente ningún rastro en él de que se haya descargado alguna vez esta aplicación. La fiscalía no ha presentado pruebas creíbles.

También se le acusa de tener una cuenta en Bank Asya, un banco vinculado a Gülen. Al igual que miles de personas más en Turquía, Taner tenía efectivamente una cuenta en ese banco. La utilizaba para domiciliar los pagos relativos a la escolarización de su hija.

© Particular
Taner Kılıç
Me han privado de libertad, de mis seres queridos y de mi trabajo de derechos humanos.
Taner Kılıç y su familia. Taner Kılıç y su familia.
Taner Kılıç y su familia. © Particular

¿Por qué se ha encarcelado realmente a Taner?

Lo que se está haciendo con Taner es uno de los muchos intentos recientes de silenciar las voces críticas en Turquía. Desde el fallido golpe de Estado de julio de 2016, más de 150.000 personas tienen abiertas investigaciones penales.

Durante el último año se han cerrado al menos 180 medios de comunicación, y se calcula que 2.500 periodistas y trabajadores de medios de comunicación han perdido su empleo. Más de 120 periodistas y personas encargadas del trabajo con los medios de comunicación están en prisión en espera de juicio.

Taner, en palabras de su familia y sus amigos

“Taner se deprime por el simple hecho de saber que hay gente que sufre o se enfrenta a injusticias. Considera como suyos los problemas de los demás, y lleva años esforzándose mucho por hacer todo lo posible para ayudarlos.”

Hatice Kılıç, esposa de Taner desde hace 25 años

“Trabajé durante más de 30 años para ayudar a las personas refugiadas en algunos de los lugares más difíciles del mundo. Durante ese tiempo conocí a miles de personas volcadas en la causa, pero ninguna tan excepcional y comprometida como Taner Kılıç, un abogado de derechos humanos del que me siento orgulloso de ser amigo.” 

Michel Gaudé, ex jefe del ACNUR en Turquía

“Llevaba 12 días detenido cuando supe que mi abogado sería Taner Kılıç, y me sentí muy aliviado. Aparte de ser un gran abogado, y presidente de Amnistía Internacional en Turquía, hacía mucho tiempo que Taner era para mí un aliado y un compañero en muchas luchas... La noticia de su detención es la triste confirmación de que nunca aceptó concesiones.”

Gabriele Del Grande, periodista y escritor italiano, que estuvo encarcelado en Turquía

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