Las autoridades mantuvieron un control férreo sobre la información, sancionaron a personas críticas y censuraron el acceso a Internet. Las voces independientes se exponían a enjuiciamiento, prohibición de viajar y otras represalias, y la disidencia en el extranjero corría peligro de detención y posible deportación. Persistían las desapariciones forzadas, y algunas personas no fueron excarceladas después de haber cumplido íntegramente sus condenas. La tortura y otros malos tratos bajo custodia seguían siendo prácticas muy extendidas y no existía supervisión independiente. Las relaciones sexuales entre varones seguían estando tipificadas como delito. En pleno auge de la actividad extractiva de gas, la economía intensiva en emisiones de carbono socavaba los compromisos climáticos del país. La escasez de agua seguía siendo un problema grave que amenazaba la seguridad alimentaria.
Leer másNo aplica la pena de muerte para ningún delito
Herramientas de campaña que se pueden emplear para intervenir con carácter de urgencia y defender los derechos humanos de alguien.
Informes, documentos informativos, declaraciones, contribuciones escritas para OIG y otros recursos de los equipos de investigación de Amnistía.