Adrián Vasquez Lagunes se encuentra en una cárcel de Tijuana, en el norte de México, desde septiembre de 2012, cuando la policía lo detuvo arbitrariamente y lo torturó, acusándolo de delitos relacionados con las drogas. Todas las pruebas en su contra se han obtenido mediante un proceso indebido. Tras un recurso presentado, el ministerio público tiene pocos días para dar una respuesta y retirar los cargos presentados contra Adrián, permitiendo así su puesta en libertad.

