La activista de los derechos laborales Sepideh Gholian está en huelga de hambre desde el 23 de julio de 2019 como protesta por los malos tratos sufridos por su familia y por las horribles condiciones de Shahr-e Rey, prisión próxima a Teherán. Su salud se ha deteriorado acusadamente, y está demasiado débil para caminar. Su juicio, junto con el también activista de los derechos laborales Esmail Bakhshi, se ha fijado para el 3 de agosto. Ambos deben ser puestos en libertad de inmediato y sin condiciones.

