Quintin Jones fue ejecutado el 19 de mayo. Estaba en el corredor de la muerte de Texas en relación con el asesinato de su tía abuela de 83 años, cometido en 1999, cuando él tenía sólo 20. Al jurado que dictó la condena le presentaron una tesis, desde entonces desacreditada, sobre la “peligrosidad futura” del condenado, que resultó ser un factor determinante para condenarlo a muerte. Su primer abogado en el proceso posterior a la condena presentó tarde los recursos de hábeas corpus tanto estatal como federal, lo que impidió que el caso se sometiera a una revisión significativa.

