Miles de residentes en Bille —comunidad pesquera del estado de Rivers, en la región del delta del Níger, zona productora de petróleo de Nigeria— se enfrentan a una emergencia sanitaria. Desde octubre de 2025, aflora gas metano en los ríos y pantanos cercanos, así como en los pozos que utiliza la población como fuente de agua potable. En diciembre de 2025, el gobierno nigeriano afirmó que había llevado a cabo una investigación, pero no ha compartido los resultados con la comunidad ni tomado medidas para detener las fugas.

